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NBA. ¿Está en peligro la estancia de Marc Gasol en Los Angeles Lakers?

BALONCESTO

M. Jones | Sábado 27 de marzo de 2021
La franquicia californiana trabaja para contratar a un pívot de relumbrón como acompañante de Anthony Davis.

Hacía décadas que el mercado de traspasos de la NBA no registraba una cifra de movimientos tan abultada como la que se ha confirmado este jueves. Jugadores de la talla de Nikola Vucevic, Aaron Gordon, Rajon Rondo, Evan Fournier, Victor Oladipo, JJ Reddick o JaVale McGee cambiaron de aires. Y otro cuerpo de nombres de relumbrón se quedaron donde estaban, a pesar de haber tratado de salir con insistencia o de que su franquicia les pusiera en venta para acometer una reconstrucción en su plantilla.

A este último caso corresponden el campeón Kyle Lowry, el distinguido LaMarcus Aldridge, Lonzo Ball o Andre Drummond. Precisamente, este último es el jugador que tiene más ser fichado por otro equipo. Y el único que puede condicionar directamente el presente y futuro de uno de los cinco españoles que están compitiendo en la liga estadounidense de baloncesto.

El pívot nacido en Nueva York era uno de los principales objetos de deseo en el mercado. No obstante, ha amontonado estadísticas abrumadoras en los siete años y medio que ha jugado para los Detroit Pistons. Su tarjeta promedio, con 27 años, es de 14.5 puntos, 13.8 rebotes, 1.6 tapones y 1.4 robos por partido. Se trata de un doble All Star, oro en el Mundial de 2014, cuatro veces máximo reboteador de la NBA y parte del mejor quinteto de la liga en 2016. En resumen, es un coloso que bien podría apuntalar cualquier candidatura a la gloria.

Su ostracismo en los Cleveland Cavaliers ha finalizado este viernes. La franquicia de Ohio sabía desde hace meses que el jugador quería que le traspasaran a un destino que buscara el anillo y ante la falta de acuerdo se han obligado a firmar una ruptura de contrato. Ya con el 'buyout' en la mano, está capacitado para negociar y firmar por el mínimo salarial con cualquier equipo. En el entretanto, se han multiplicado las informaciones que confirman un nítido interés de los Lakers en este pívot.

La directiva angelina, según relatan los analistas estadounidenses, se concentró en esta ventana de traspasos en reclutar a Lowry, pero el base terminó quedándose en Toronto. Así las cosas, habrían acelerado sus contactos con Drummond. Unas conversaciones de las que se ha hablado todo este año y que ahora se habrían intensificado, informan varios medios locales. Asimismo, se ha publicado que el jugador ha estado entrenándose en la urbe californiana y ha manifestado su afán por recalar en el vigente campeón.

El entrenador de los Lakers, Frank Vogel, habría aceptado la intención de la cúpula en contratar al pívot. Porque el vestuario se ha quedado mermado en la pintura tras la lesión persistente de Anthony Davis. Y después de que se han desprendido de Dwight Howard -Philadelphia 76ers- y de McGee -Denver Nuggets- para hacer hueco a una contratación que les otorgue un salto de nivel en el poste, de cara al tramo decisivo del calendario y a los playoffs. Encima, con cierta urgencia tras constatar que la dolencia de LeBron James es más grave de lo anhelado.

En todo este entuerto aparece Marc Gasol como sujeto pasivo. El español ya pelea por tener un sitio destacado en la rotación con Montrezl Harrell. Lo hace con unos promedios de 4,8 puntos, 2 asistencias y 4 rebotes en menos de 20 minutos por encuentro. Unas cifras que le ha ido alejando del protagonismo con el que desembarcó desde Toronto. Su contrato es de dos temporadas por 5,3 millones de dólares, y todavía tiene buen estatus, aunque su rendimiento no está cumpliendo con lo esperado.

El catalán llegó a formar parte de la rumorología que rodeó al mercado de traspasos recién cerrado, siempre como moneda de cambio. Bien para recibir a LaMarcus Aldridge o a Drummond. El objetivo de los californianos, en todo caso, se ha subrayado. Sin posibilidad de añadir un base estelar, quieren un pívot de calidad que dispare sus opciones de repetir corona. Y han brotado testimonios de dentro del equipo que deslizan cierta decepción con respecto a las expectativas que depositaron en Marc. No se ha adaptado, se ha escrito.

En el entretanto, Gasol acaba de regresar a las canchas tras pasar 24 días apartado por coronavirus. Se perdió nueve partidos y no es el mismo -físicamente- que cuando contrajo la enfermedad. Más argumentos para su salida. "Han sido unas semanas largas y difíciles. Pero siempre pensando en la mejora, en la salud de los demás, intentando superar la infección. Y ya mismo pensando en ir mejorando cada partido para los playoffs", expuso tras la perder con los Sixers esta semana.

"Estoy contento por haber vuelto. Contento por estar con mis compañeros, pero es obvio que no estoy tan contento por la derrota. Pero estoy feliz por poder estar en la pista y disfrutar de lo que hago, ya que somos muy afortunados de poder hacerlo", reconoció en una intervención en la que confesó lo padecido. "A mí me afectó fuerte durante unos cinco o seis días. No me podía mover mucho, pero el peor síntoma para mí fueron los dolores de cabeza y la dificultad para respirar. Especialmente, cuando me intentaba mover o ir al piso de arriba. Ahí es cuanto me di cuenta de lo duro que era y de cómo estaba impactando en mi cuerpo. Es algo serio e incluso haciendo todas las cosas correctas, puedes pillarlo", relató. Pasada la pandemia, le queda navegar los vaivenes de la NBA. Sin ritmo porque no ha podido entrenar en tres semanas, con 36 años y en el punto de mira, con Drummond amenazando su permanencia en Los Ángeles.

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