El banderazo de salida del Mundial 2021 de MotoGP, dado en el Gran Premio de Catar, tomó forma de éxtasis español. El protagonista claro resultó ser Maverick Viñales (Yamaha YZR M 1). Este piloto triunfó en el circuito de Losail y se convirtió en el primer líder de la clasificación gracias a su maestría, templanza para gestionar los problemas, rigor en la ejecución del plan y jerarquía para acabar dominando. En la novena victoria de su palmarés en la élite.
El relato de lo ocurrido comienza con Francesco "Pecco" Bagnaia (Ducati Desmosedici GP21) y Jack Miller despegando en la salida. El 'poleman' arrancó muy bien y el australiano se pegó a su rebufo. El francés Johann Zarco y el español Jorge Martín (ambos de la escudería Pramac) les siguieron, resaltando la remontada de este último. Partió desde la quinta línea de la parrilla y al final de recta se colocó cuarto. Por detrás aparecerían las Yamaha de Fabio Quartararo, Viñales y Valentino Rossi.
Se fue al suelo en el pestañeo inicial Danilo Petrucci (KTM RC 16) y Martín se quedaría descolgado de la cabeza. Quartararo y Viñales le adelantaron, al tiempo que Zarco superó a Miller y activó la persecución de Bagnaia. Mas, el puntero luciría al concatenar vueltas rápidas. Se lo pondría difícil al piloto galo, pero éste se exprimió y Viñales firmaría un nuevo récord del trazado. Con las espadas en alto, Martín y Rossi cedían el turno a Alex Rins y Joan Mir (Suzuki). Con Aleix Espargaró (Aprilia RS-GP) y Miguel Oliveira (KTM RC 16) en la batalla.
Poco a poco Quartararo y Maverick recortaron terreno con la primera plaza de Bagnaia. Rebasaron a Miller y pusieron su mirilla en el transalpino y Zarco. Se reducía el colchón de los cabeceros cuando Rins arribaba al Top-5. A mitad de carrera Viñales ya había escalado hasta el rebufo de Bagnaia y Rins había dejado en la estacada a Quartararo. El desenlace presagiaba incertidumbre, con las dudas expandidas por el consumo de gasolina y neumáticos de cara al tramo definitivo de la prueba. Siete pilotos se colocaron en el grupo delantero, uno tras otro. Aleix y Pol Espargaró (Repsol Honda RC 213 V) no alcanzaban ese tempo.
Con ocho vueltas de margen, Maverick completó el renacer y se instaló en el primer puesto. Bagnaia, Zarco, Rins, Miller, Mir y Quartararo querían darle caza En cambio, el italiano quedó tocado moralmente y se derrumbaría. Se escapó la Yamaha del favorito, resolviendo el reparto de la gloria y relegando el interés a la pelea por el podio. Con un segundo de desventaja, los perseguidores se entraron en el cuerpeo con sus compañeros de viaje. A tres vueltas, Mir adelantó a Zarco, pero las Ducati empujaron al defensor del título hasta la cuarta plaza. Zarco y Bagnaia le adelantaron en las misma recta de meta. En un colofón eléctrico a un día que esperanza a la afición española.
Viñales, que cayó a la octava plaza y remontó hasta el victoria rutilante, cumplió con el análisis hecho el sábado. "Hay que intentar ponerse primero y tirar mucho. Poner un ritmo muy rápido e intentar forzar la carrera. Eso es lo mejor que se puede hacer y si no es así, ya veremos. Será estrategia pura y dura, pero de todas maneras hay que intentarlo en el T3, en el que soy muy rápido y creo que puedo hacerlo", diagnosticó 24 horas antes de brillar. Al fin.