Las palabras de este miércoles de Corbacho no han caido en saco roto y las comparten otros miembros del Gobierno. En esta ocasión ha sido Pérez Rubalcaba quien ha alertado de la necesidad de endurecer los controles de entrada, aunque haya centrado su discurso en el drama que supone la pérdida de vidas humanas.
El ministro de Trabajo, ante las altas cifras de paro en agosto -103.085 personas más que el mes anterior- anunció que las contrataciones en origen se "aproximarán al punto cero" el próximo ejercicio ante el repunte del desempleo. "No parece razonable que en un mercado como el español, con 2,5 millones de desempleados, sigamos recurriendo a la contratación en origen", indicó.
La segunda legislatura de Zapatero es el reverso de lo que fue la primera. Jesús Caldera, al frente de Trabajo y Asuntos Sociales y ahora fuera del Ejecutivo en una fundación, promovió una política de regulaciones masivas que contrasta con el freno que pretenden imponer a partir de ahora, con el fin de que la llegada de inmigrantes no interfiera en el acceso de los españoles al mercado de trabajo.
Por su parte, el ministro del Interior ha advertido de que no existen "soluciones mágicas" para acabar con la inmigración ilegal, aunque ha destacado el importante descenso en el número de embarcaciones ilegales que intentan alcanzar nuestras costas.
Rubalcaba ha insistido en que se trata de un "error" tratar la inmigración como una amenaza y ha apostado por reforzar la cooperación con los países de origen y con los estados miembros de la UE. En este sentido, el ministro ha considerado imprescindible organizar los flujos migratorios "teniendo en cuenta las necesidades y capacidades de acogida de cada país miembro", tal y como reza el reciente Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo. Todo ello, evitando que se transmita la sensación de que Europa es una "fortaleza blindada".
En este objetivo ha enmarcado Rubalcaba la próxima reforma del reglamento de la Ley de Extranjería para aumentar el periodo máximo de internamiento en los Centros de Extranjeros (CIE), que hasta ahora es de 40 días, para dar tiempo a los trámites de repatriación. "Si estamos de acuerdo en que la política de repatriaciones es imprescindible para luchar contra la inmigración ilegal, que por dolorosa que resulte lo es, tenemos que disponer de los instrumentos y del tiempo necesario para llevarla a cabo", ha subrayado.
No habrá calles dedicadas a EtaRubalcaba ha asegurado que en breve no habrá en el País Vasco o Navarra ninguna calle dedicada a miembros de la banda terrorista Eta. Ha señalado que "no es admisible" que haya calles dedicadas a etarras, para lo que ya el Gobierno ha tomando medidas. Por este motivo, ha dicho, se espera que "en poco tiempo" no hay espacios públicos dedicados a terroristas. En este sentido ha indicado que esta actuación contempla también las reformas legislativas que el PSOE ha pactado con el PP, y que permitirá que no se cometa "ningún tipo de ofensa" contra las víctimas.
Respecto a la próxima Ley de Víctimas, Rubalcaba ha dicho que se contemplarán disposiciones que permitirán estar "más vigilantes" para que se cumpla la ley en aspectos como la responsabilidad civil pendiente de los terroristas o el reconocimiento a los acosados" por Eta y su entorno, algo que propuso en el Congreso la líder de UPyD, Rosa Díez.