Rocío Carrasco volvió a abrirse en canal un domingo más. El quinto episodio de Rocío: contar la verdad para seguir viva arrancó en el año 2000 con el trágico accidente de coche que sufrió junto a Fidel Albiac. Un accidente que casi le cuesta la vida a Rociíto y que le costó la relación con su padre, Pedro Carrasco.
"Mi familia no se lo puso nada fácil a Fidel. No le dejaron ni siquiera 24 horas en observación tras el grave accidente que sufrimos. Mi padre le dijo que era mejor que se fuera del hospital. Se permitieron el lujo de hacer eso porque se pensaban que me iba a morir”, relató. "Ellos tenían claro que yo no iba a salir de esta. A pesar de esto, no tenían ningún derecho a tratarle así", sentenció.
El mal trato que le dieron a Fidel Albiac fue el motivo por el que Rocío Carrasco y su padre comenzaron a distanciarse. La hija de Rocío Jurado contó que a pesar de que él iba al hospital a visitarla, todo cambió entre ellos. De hecho, una vez que ella despertó del coma, fue la propia Rocío Carrasco quien tomó las riendas de las visitas en el hospital. A su salida del Doce de octubre, salió arropada de todos sus seres queridos pero sin su padre.
Todavía hoy la hija de 'la más grande' recuerda esta situación como una de las más desagradables e injustas. "Ninguno es consciente de que él iba en el coche y podría haberse matado y yo quedarme viva. Él tiene unos padres y una familia", comentó sobre sus sensaciones ante este instante tan polémico. "¿Dónde está la humanidad? Eso no se hace con nadie", lamentó.
Rocío Carrasco aseguró que no fue esto lo único por lo que estuvo un tiempo sin hablar con Pedro Carrasco. Sin embargo, no quiso entrar en detalles porque "es mi padre ante todo. Pero estuve sin hablar con él un tiempo".