Opinión

¡Arriba los corazones!

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 10 de abril de 2021

Pues sí, tenemos que ser positivos a pesar de todo. A pesar de los gobernantes que dan palos de ciego con el importantísimo tema de la vacunación, que nos tiene locos con esta montaña rusa en la que nos han montado y en la que no sabemos cuándo y dónde se parará nuestra vagoneta para saber cómo y cuándo recibiremos la vacuna.

El ejemplo que nos dan desde el gobierno es patético pues todos vemos el “desgobierno” que provocan unas personas que no están preparadas ni mucho menos para asumir el triste reto que nos toca vivir.

Por eso, me van a permitir nuestros lectores que, una vez más, recurra a FRANCISCO que nos decía en la fiesta de la Pascua de Resurrección que “siempre es posible volver a empezar, y eso a pesar y más allá de todos los fracasos”. Unos fracasos de los que todos somos víctimas, por culpa, insisto, de los que juegan con nuestra salud pues les importan mucho más su escalera, la política, en la que subir peldaños es su máxima aspiración.

El Papa, durante la pasada bendición “Urbi et orbi”, hizo una llamada a los gobernantes: ”La vacuna contra la COVID-19 debe ser accesible a todos”. “En el espíritu de un 'internacionalismo de las vacunas', insto a toda la comunidad internacional a un compromiso común para superar los retrasos en su distribución y para promover su reparto, especialmente en los países más pobres".

Esperamos que los que nos gobiernan sean sensibles a estas palabras del Papa, que son reflejo del deseo de todos, porque todos deseamos lo mejor a esta sociedad que parece que ha perdido la esperanza en el futuro por culpa de estos meses oscuros de pandemia. Una oscuridad, insisto, que muchos parece que no quieren iluminar.

Pero, a pesar de todo, hay que buscar la esperanza y que los que nos quieren calladitos oigan nuestro grito: “Sursum corda”, “Arriba los corazones”, y que nuestros rostros sean el espejo de esa alegría interna que tanto necesitamos, desde los más jóvenes hasta los mayores.