Estamos en pleno invierno y, encima, no cae ni gota de agua. Los cielos rasos están dejando fuertes heladas estas madrugadas. Por eso, no debemos olvidar proteger bien nuestra piel, ya que existen muchos factores externos que la pueden dañar. El frío, el viento, el ambiente seco de la calefacción y la contaminación de las urbes son algunos de los agentes a los que hay que hacer frente en esta época del año, sin olvidarse de que, al igual que en verano, también tenemos que tomar medidas contra los rayos solares.
Las bajas temperaturas provocan que la piel produzca menos grasa y, en consecuencia, sufra deshidratación. Pero todo es una cadena. Está comprobado que al descender los grados los ambientes son más secos y lo que nunca pensamos es que el aire intenta robar esa humedad de la que carece a nuestra propia dermis. Por eso, en muchas casas e, incluso, en nuestros trabajos –sobre todo en los llamados edificios inteligentes que no tienen ventilación-, es conveniente tener humidificadores que aumenten el agua del aire. Y es que según los expertos el uso de las calefacciones hace que la humedad llegue a descender en lugares cerrados hasta un 50 por ciento.
La piel del cuerpo también sufre: cuanto más ropa llevamos encima menos transpiran nuestros tejidos. Si a esto le unimos que en esta época, al no mostrar nuestro cuerpo, nos olvidamos de utilizar tantos productos hidratantes como en verano, las consecuencias son obvias: muchas personas sufren deshidratación cutánea, lo que genera un envejecimiento prematuro de la dermis; rojeces e irritación, sequedad y descamación. Así que, en esta época, igual que en la estival, y más los que practican deportes al aire libre, como el footing, senderismo y, sobre todo el esquí, hay que tomar medidas.
Protectores solares –nunca olvidarse de las gafas de sol-, labiales, faciales e hidratarse y proteger bien otras partes de nuestro cuerpo a las que no damos importancia, como las manos, los codos e, inclusive, los pies, que también sufren las consecuencia del calzado. No hay que olvidarse que además de la belleza externa la piel ejerce de barrera de otras muchas enfermedades y debemos cuidarla con esmero.
Productos destacadosUriage presenta su gama Bariéderme, una barrera especialmente indicada para condiciones climáticas extremas. Protege, aisla y repara la piel frente a dermatitis de contacto e irritaciones de cualquier índole. Todos los productos contienen Poly-2p. Ungüento para fisuras y grietas (16, 90 euros); Crema rostro, manos y cuerpo (14, 90 euros) y bálsamo labial sin perfume ni conservantes (7, 95 euros).
Créme Riche Désaltérante, de Clarins. Una crema rica y nutritiva que alivia la sensación de incomodidad de las pieles muy secas y de las expuestas a fríos extremos. Nutre, reconforta y atenúa los daños cutáneos ocasionados por las bajas temperaturas. Refuerza la resistencia de las células cutáneas frente a la descamación. Además, forma una barrera para evitar la evaporación excesiva de agua de nuestra piel.
Loewe ha ampliado este año su línea de cuidado avanzado para hombre con “Loewe Advanced Technology”. Ofrece tres nuevos productos entre los que recomendamos el Bálsamo Labial Máxima Reparación, que repara, hidrata y nutre los labios, una de las partes del rostro más sensibles a los agentes externos. Gracias a su textura no grasa se puede utilizar tantas veces como se desee. 4 grs 19,50 euros.