Opinión

Algo tiene que ocurrir...

TRIBUNA

Freddy Darino | Lunes 19 de abril de 2021

Algo tiene que ocurrir más pronto que tarde, para que la actual deriva conductiva en España tenga un freno, un sacudimiento que propicie un final merecido, para quienes habitamos en esta gran Nación, resistiendo…

Yo me planteo: ¿qué es lo que tiene que ocurrir?

Y me contesto: es una reacción firme desde adentro de fronteras, necesariamente apoyada desde afuera, pero que se manifieste con urgencia…, sin dilaciones, sin abandonar por supuesto la cordura que debe ser irrenunciable.

Desde adentro, porque no debemos esperar que otros vengan a rescatarnos, cuando a nosotros nos corresponde…

El colectivo social español debe ser el legítimo protagonista ante las injusticias, más allá de las limitaciones que nos impone la pandemia, y por ello es que siento imprescindible, que de alguna manera algo o alguien nos represente en la protesta ciudadana restauradora, sin violencia por supuesto, para poner en evidencia el rechazo colectivo ante los despropósitos que la actual conducción lleva adelante en forma progresiva, con su deriva…, que todavía nos puede llegar a sorprender más profundamente…

Debemos encontrar un camino, tiene que aparecer una iniciativa clara y además contundente, por parte de quienes posean además de la razón restauradora de los atributos perdidos, el peso, el poder y la forma más adecuada y ponderada con respaldo jurídico, para ponerle coto a esta situación alarmante que nos va conduciendo al desmembramiento de la unidad entre los españoles.

La concordia debe prevalecer ante los enfrentamientos, y la Constitución y el Ordenamiento Legal deben reconquistar su vigencia, como ha sido en las últimas décadas para el convivir colectivo…, con el cenit de la reacción en las urnas...

España no necesita de “iluminados ni falsos intelectuales salvadores”, que se crean con derechos a tirar por la borda todo lo que con grandeza se ha conquistado al altísimo precio de vidas, sangre, sudor y lágrimas…

Por ello, considero vital que esa reacción tenga el respaldo de la Unión Europea en primer lugar, y de la Comunidad Internacional en lo conceptual, y también en lo financiero que es primordial en las actuales circunstancias, puesto que la deriva ha situado a España y la pandemia agravó, en niveles de decadencia inesperados, de los más bajos en términos comparativos…, incluso en cuanto refieren a los Derechos Humanos agredidos en forma notoria…

¿Cómo puede ser posible que la falta de transparencia de la actual conducción, propicie la ausencia de control en el escenario de Las Cortes, es decir, frente a los representantes del pueblo, para que los 140.000 millones de euros que vendrán de Bruselas, tengan el imprescindible destino de ser invertidos en España para volver a poner en marcha el tejido productivo y la economía de su pueblo?

Los hechos nos hacen sospechar que algo muy grave se oculta respecto al manejo de esa abultada cifra, y que pueden hacerlo para poder manejarla a su antojo, y a la conveniencia de lo que dispongan el actual timonel y quienes lo acompañan, respaldando arteras intenciones…

No puede ser posible, no hay que permitirles que lleguen tan lejos, también en ello con su deriva…

Si tendré razones para plantearme que: “algo tiene que ocurrir…”

No es suficiente con la “resistencia” de algunos entre los que me incluyo, que felizmente ya no somos pocos: periodistas, informadores, medios de comunicación liberales e independientes, escritores, políticos, personas que en el cotidiano vivir no se silencian, y sin temores se expresan, para denunciar tantas afrentas, tantas barbaridades, tanta soberbia, tanta prepotencia, tanto ostensible control sobre algunos medios de comunicación, tantas manipulaciones, tanto juego sucio, tantas mordazas, tanto absolutismo, tantas mentiras, tanta hipocresía, tantos cantos de victoria por anticipado cuando todavía no ha culminado la partida, tanta demagogia, tantas bajezas burlonas del timonel, tantos insultos, amenazas y chantajes, tantas conductas compradas…; tan bajo nivel parlamentario como la falta de disculpas y arrepentimientos de quienes no condenan sus actos aberrantes, como tampoco lo hacen quienes están cumpliendo condenas por atentar contra el Orden establecido…, sin olvidar la cobardía de los fugados para no responder ante los Tribunales de Justicia…

Sólo cuentan con la legitimidad formal; pero no cuentan con la legitimidad conceptual ni de sus propios votantes, que no los han autorizado expresamente para hacer lo que han hecho, ni pactar con quienes han pactado, traicionado y mintiendo con manifiesto descaro…

Ante ese panorama, el actual timonel como principal responsable, junto a quienes lo respaldan en su ambición sin límites de permanecer aferrado a su sillón en La Moncloa, continúan concediendo y comprando a mediocres y rufianes con canjes mezquinos, para que sus infamias prosigan arrasando contra todo lo conquistado en la historia reciente de esta gran Nación…

“Algo tiene que ocurrir” para restaurar los valores perdidos, apartando al actual timonel, y también por sus pactos con aquellos que son enemigos de la España, que con grandeza “todos” se han dado desde la unidad y la concordia que han hecho posible, décadas de prosperidad y desarrollo…

Los que han llegado tan lejos, como siempre ocurre, ya no pueden volver atrás, para remediar los males que han originado.

Deben ser desplazados por el voto popular expresado libremente en las urnas, porque ya no es posible esperar más, abriendo en forma concreta esa posibilidad en el menor tiempo posible, de modo que nos ofrezcan ya, la posibilidad de una contienda electoral renovadora, que permita concretar un tiempo político nuevo, con renovadas esperanzas…, sin contar con aquellos que nos las han marchitado y estafado…

De alguna manera, hay que poner en marcha ese mecanismo, para que no se cuestione su natural legitimidad…

No es posible que ambiciones desmedidas por mantenerse en el poder, ni revanchismos de quienes se proponen romper con la unidad de España, o el cogobierno en coalición con extremismos y un comunismo trasnochado, que nunca ha dejado huellas dignas en donde ha gobernado y gobierna en dictaduras en varias partes del mundo, puedan llegar a vencernos porque hayamos claudicado de nuestras responsabilidades restauradoras…

Sería cobarde y de condenable complicidad, bajarnos del ring desde el que sanamente peleados por nuestra libertad y la dignidad que nos corresponde, para que reconquistemos la vigencia de tantas cosas que nos han arrebatado, con la vigencia plena otra vez en Democracia plena (y en toda su extensión imaginaria), que ponga en vereda a quienes nos han conducido al borde mismo de un abismo, primero con su sepulcro político que ellos mismos se han cavado, y luego, respondiendo por sus responsabilidades civiles y penales ante una Justicia sin sesgos políticos ni flechada, que se defina sobre ellos, no por sus ideas que las pueden tener aunque no las compartamos, sino por intentar imponerlas, de “cualquier forma”…

Por eso reitero, desde la “resistencia” que integro, y como cristiano comprometido, involucrado, y sintiéndome interpelado: “que algo tiene que ocurrir…”, demanda que expreso con un grito esperanzador…