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"Mbappè no existe sin la Superliga" y el Madrid puede ser apeado de la Champions

FÚTBOL

M. Jones | Jueves 22 de abril de 2021
Las reacciones a la debacle del revolucionario proyecto siguen tomando forma.

Pasada la tempestad que arrancó el domingo y se cerró en la madrugada del miércoles, ha llegado el turno de los balances precoces de una aventura que no ha fructificado en la implantación de la Superliga. Al menos, de momento. Así que han tomado la palabra los portavoces de cada uno de los bandos enfrentados en el volcánico puñado de horas durante el que el pomposo proyecto vivió. Boris Johnson, actor protagonista de la extinción de la novedosa competición, felicitó a sus seis clubes más importantes por volver, con las orejas gachas, a la Premier League.

Florentino Pérez ha dado la cara. Como Andrea Agnelli -presidente de la Juventus, que también ha puesto el pecho a las críticas-, el dirigente del Real Madrid ha querido seguir explicando lo que han ideado para "salvar el fútbol". Lo ha hecho, con la voluntad de "explicar más veces y mejor" la obra que ha quedado congelada. Y ha usado los micrófonos de la Cadena Ser. En una entrevista que no pudo desarrollarse en la noche del martes porque a la hora pactada se encontraba discutiendo con los equipos ingleses. En una reunión de urgencia en la que se confirmó la escisión venenosa de Liverpool, Arsenal, Tottenham, Chelsea, Manchester City y Manchester United.

"Terminamos aproximadamente a la una. Llevamos muchos años trabajando sobre este proyecto que quizá no hemos sabido explicarlo. A ver si hoy tengo suerte y lo explico", avanzó el mandatario de Chamartín. Se confesó "un poco triste y decepcionado porque llevamos tres años trabajando en este proyecto" y defendió su hipótesis: la pandemia ha destrozado el ya decadente negocio del balompié, con el reparto actual un equipo pequeño funciona de maravilla pero los grandes se arruinan y la Liga de Campeones está "obsoleta". E hizo hincapié en la glorificación sobrevenida de las Ligas nacionales.

Pérez, sabedor de los argumentos que se le han echado encima, reseñó con honestidad el propósito fundamental: "Hicimos números y vimos que se puede sacar mucho más dinero. Para que no pierdan los grandes". "Nunca he visto tanta agresividad, era algo orquestado. Nos ha sorprendido a todos. Cuando damos la noticia pedimos ver al presidente de UEFA y FIFA. Ni nos han contestado. En 20 años no he visto esta agresividad en mi vida. Amenazas, insultos, como si hubiéramos matado al fútbol", añadió, antes de remangarse.

El empresario agitó el avispero para tratar de concienciar sobre lo que entiende como una situación catastrófica para el continuidad del balompié. Tocando una tecla sensible para el madridismo. Preguntado por si va a intentar contratar a Kylian Mbappè o a Erling Haaland, respondió esto: "No existirá sin la Superliga. Ni para el Madrid ni para nadie. Estamos en cerrar esta temporada de la mejor forma. En general es imposible (ficharlos) si el dinero no fluye (...) Todavía hay gente que no se cree lo del Covid... Ha cambiado la vida. En todas las empresas se han bajado los salarios. En el Madrid los jugadores de fútbol, de baloncesto... Nunca he visto en el Madrid tener que ir a la gente a que se baje el salario. Cuando uno tiene que hacer eso es porque la situación es muy grave".

Sobre la renovación de Sergio Ramos, también alegó el contexto como justificación del bloqueo. "Depende de la situación del Madrid. Hay que vender a algún jugador. He hecho hasta ahora lo que he podido y no lo he hecho mal (...) Cómo no me va a gustar que siga, si le quiero como a un hijo. Pero estamos cerrando esta temporada y cuando termine hablaremos de la siguiente. Igual tenemos que vender a Benzema. Tenemos que pedir a los jugadores un esfuerzo mayor y luego vamos a ver las perspectivas del Covid", argumentó.

"La vida es la que es. Yo sé lo que tengo que hacer yo. El Madrid es de sus socios, no tiene quién ponga el dinero. Tengo que ser un buen administrador. Luego se acabará el virus y estoy seguro que la vida volverá a la normalidad", razonó. Y afianzó su criterio sobre lo inocuo de las amenazas de la UEFA de este modo: "¿Quién dice que no se juega? ¿Qué dice (Aleksandr) Ceferin que igual no se juega? ¿Por qué razón? Si no hemos hecho nada malo. Ha habido un juez, pedimos una cautelar y de acuerdo al derecho comunitario nos ha dicho que tenemos derecho y que no nos pongan impedimentos. Se lo dicen a UEFA, FIFA y a las Ligas. Y es de obligado cumplimiento".

Precisamente, Ceferin ha querido sostener el desafío este miércoles. El jefe de la UEFA, principal voz enfrentada a la Superliga, ha subrayado ante un diario de su país (Eslovenia) que "las puertas de la UEFA están abiertas, pero al mismo tiempo todos tendrán que sufrir las consecuencias de sus actos". "Hay que ser grande para admitir un error y por eso tengo más respeto por estos clubes (los ingleses que se fugaron del proyecto renovador) que por los que insisten en algo que ellos mismos dicen que no existe. En realidad es relativamente ridículo", manifestó.

"Creo que el fútbol es una actividad extraordinaria, bueno e interesante. Los jóvenes están interesados en ello, de eso estoy seguro. Y todo el mundo sabe que redistribuimos el 90% del dinero en el fútbol femenino, en el amateur y en el de los países más pobres. En los cinco años que llevo aquí, me he dado cuenta de ese enorme poder. El fútbol puede iniciar o detener guerras. El fútbol puede desencadenar tremendos movimientos sociales y yo estaba absolutamente convencido de que, especialmente en Inglaterra, los aficionados no cederían. Y sabía, por las reacciones de los primeros ministros (Boris) Johnson y Emmanuel Macron, del primer ministro (Viktor) Orban de Hungría y de la Comisión Europea, que esto acabaría pronto", señaló.

"Creo que todos estos clubes forman parte de la UEFA. Pero, por supuesto, nunca volveré a tener una relación personal con ciertas personas", remató. Antes de abordar el espinoso asunto de la expulsión de las competiciones europeas a Real Madrid, Juventus, Barcelona y los que todavía resisten en el polémico pacto. "Florentino Pérez no me quiere porque él quiere un presidente que le obedezca, que le escuche y que haga lo que él piensa. Se trata de fútbol. Puedo sentarme al lado de todo el mundo, y en los partidos que organizamos, también establezco el plan de asientos. Así puedo poner a alguien un poco más lejos de mí. El hecho es que si algún club quiere jugar en nuestra competición, tendrá que dirigirse a nosotros y tendremos que arreglar las cosas que han ocurrido ahora", desglosó.

Y soltó este mensaje: "No quiero entrar en detalles, porque también estamos discutiendo esto con el equipo legal. Pero yo diría que es una muy buena decisión de los clubes ingleses y también tendremos en cuenta que han admitido su error, que entienden que se equivocaron. Todos cometemos errores. Hay una posibilidad relativamente pequeña de que el partido (Real Madrid contra Chelsea, ida de las semifinales de la Liga de Campeones) no se celebre la próxima semana. Pero en adelante será un poco diferente".

"En realidad, me parece horroroso que cuando eres enormemente rico el beneficio signifique tanto para ti que ya no se te aplique ningún valor. Se pueden decir falsedades; y se puede, sin que los jugadores y los entrenadores lo sepan, simplemente llevarlos a otra competición. Zvonimir Boban me dijo: 'Firmé por el Milan porque querían ganar la Liga de Campeones. No habría firmado entonces si estuviéramos creando unas ligas fantasma que sólo satisfacen a un cierto número de ricos'. Me resulta absolutamente espantoso que la codicia pueda ser tan fuerte como para no preocuparse por el deporte que amamos, por la cultura europea, por la tradición europea, por los aficionados y, por último, pero no menos importante, por las amistades personales'", sentenció.

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