Tras meses de infructuoso diálogo para la investidura de Pere Aragonès como nuevo presidente de la Generalidad, ERC ha roto la baraja y ha enterrado definitivamente la negociación con su contraparte separatista. Aragonès ha anunciado este sábado que iniciarán la legislatura "con un Govern en solitario" ante la imposibilidad de avanzar "hacia un acuerdo definitivo" con JxCat.
Así la ha avanzado este sábado en una comparecencia ante los medios tras la reunión que ha mantenido la ejecutiva de ERC, después de que JxCat trasladase ayer públicamente que permitirían un Govern en solitario de los republicanos. "Hemos constatado que no hay predisposición para superar las cuestiones que desde el primer día encallan la configuración del nuevo gobierno", ha señalado el presidente provisional de la Generalidad.
No obstante, Aragonès ha abierto la puerta a "continuar negociando" y seguir hablando para alcanzar un acuerdo "evitando la presión de una repetición electoral". En este sentido, ha destacado que "la opción posible para evitar una repetición electoral es un gobierno de Izquierda con un amplio apoyo parlamentario y comprometido con la reconstrucción económica y social y con la amnistía y la autodeterminación".