España a la fuga y Madrid en concreto, donde este fin de semana de San Isidro está teniendo impacto en el tráfico por carretera en la Comunidad de Madrid, en cuya capital es jornada festiva.
Pero el primer fin de semana sin estado de alarma y con la movilidad entre comunidades autónomas permitida, así como con unas temperaturas casi veraniegas en algunos puntos, está teniendo un notable impacto también en otros servicios y medios de transporte, así como en las reservas hoteleras y de restaurantes. Los destinos más buscados por miles de españoles ansiosos de “cambiar de aires” son, principalmente, la segunda vivienda y puntos de la costa y la montaña.
Y todo a pesar de que España sigue en alerta por el coronavirus. Aunque han mejorado los datos de contagios en los últimos días, se llama a la responsabilidad porque “el coronavirus no se ha terminado”.
Las principales carreteras españolas, estaciones de tren y aeropuertos siguen registrando este sábado un nivel de aglomeraciones que no se vivía desde hace muchos meses. Desde primera hora de la tarde del viernes se notaban ya los primeros atascos y retenciones en las salidas de las principales ciudades, especialmente Madrid en busca de puntos de costa.
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Tras una madrugada de sábado sin grandes incidentes ni aglomeraciones como las registradas el pasado día 9, la mañana arrancaba en Madrid -donde es festivo local por San Isidro- con complicaciones prácticamente en todas las salidas, especialmente las autovías de Burgos (A-1), Valencia (A-3) y Extremadura (A-5).
Una situación atípica en los últimos meses al igual que la de las playas, en especial las de la costa mediterránea, que han comenzado a registrar la llegada de los bañistas con ganas de disfrutar del mar tras meses sin poder hacerlo.
Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, en Murcia y la Comunidad Valenciana donde muchos llegaron este viernes, cuando ya se registraron aumentos en los desplazamientos de hasta el 53 % entre las tres y las siete de la tarde respecto a la misma franja horaria de la semana anterior.
El Servicio Catalán de Tráfico calculaba la salida de 430.000 vehículos del área metropolitana de Barcelona en el inicio de este primer fin de semana sin estado de alarma, si bien la libre circulación dentro de esta comunidad está permitida desde hace dos semanas. Estas cifras suponen todavía un 6% menos de movilidad con respecto a los meses previos al inicio de la pandemia, pero la previsión para este fin de semana es ligeramente superior a la registrada en la primera fase de la operación salida de Semana Santa.
Además, en la ciudad condal, la guardia Urbana se ha visto obligada a tener que desalojar a más de siete personas, muchos de ellos turistas, que abarrotaban las playas y después el Paseo del Borno.
En la Comunidad Valenciana las retenciones se concentraban en la A-3, justo en los desvíos hacia las playas del sur de Valencia como Gandía, Cullera o Denia, y al norte hacia la costa de Benicássim y Oropesa.
Del mismo modo, Renfe ha reforzado su servicio de este fin de semana con 41 convoyes y ha vendido un 40% más de billetes. Las rutas más demandadas son las de Madrid a Barcelona o Sevilla y el corredor de Levante.
Tan es así que, tras el levantamiento de las restricciones de movilidad el pasado 9 de mayo, se han disparado las reservas turísticas para viajar por España. Algunas cadenas hoteleras, como es el caso de Paradores, han colgado para este fin de semana el cartel de completo en varios de sus establecimientos.
En el caso concreto de Paradores se espera una ocupación media este fin de semana del 70% gracias al aumento de la demanda, duplicando la ocupación media de los fines de semana previos. Ya avisan desde la cadena hotelera del Estado que las reservas se encuentran "en línea con el comportamiento de cualquier verano anterior a la pandemia".
Igualmente, desde el grupo hotelero Meliá, también se informa de "un significativo aumento de las reservas del mercado español", principalmente para los destinos de costa. Explican que durante la última semana han aumentado las reservas de turistas nacionales en sus establecimientos, principalmente vascos, catalanes y madrileños, estos últimos con un incremento "muy considerable, para los destinos de costa peninsulares.