AL AIRE LIBRE

APELAR AL REY

Luis María ANSON | Miércoles 19 de mayo de 2021
El equilibrio de la difícil relación entre España y la nación vecina de Marruecos se ha mantenido...

El equilibrio de la difícil relación entre España y la nación vecina de Marruecos se ha mantenido, en parte sustancial, gracias al entendimiento entre los reyes de ambos países. El dictador Franco comenzó su mandato adueñándose de Tánger. Los falangistas coreaban: “Tánger nuestro es, Gibraltar vendrá después”. La consigna de la autocracia franquista proclamaba “por el imperio hacia Dios”. La realidad se impuso sobre las aspiraciones del dictador, que perdió Tánger, el Protectorado del Norte de Marruecos, Sidi Ifni y el Sahara Occidental.

Restaurada la Monarquía en España, se produjeron crisis de difícil resolución, sobre todo en el año 2006. La intervención del Rey Juan Carlos, a petición del Gobierno -como debe ser en una Monarquía parlamentaria-, solucionó situaciones que estuvieron a punto de incendiar la relación con Marruecos. Juan Carlos I demostró extraordinaria habilidad en el trato con el monarca marroquí y resolvió problemas que desbordaban a los políticos.

Al margen de posibles maniobras enmascaradas que desconocemos, Pedro Sánchez ha mantenido una política constructiva con Felipe VI, aunque no haya hecho nada para contrarrestar la inicua campaña de insidias y falsedades contra el Rey padre. Y ha procurado debilitar la autoridad de Felipe VI para lucirse él personalmente todo lo que ha podido, haciendo planear sobre España la sombra del cesarismo.

Y bien. Ante el espectáculo lamentable de lo ocurrido en los últimos días, no hubiera estado de más apelar al Rey (todavía se está a tiempo) para que una intervención medida de Felipe VI con el monarca de Marruecos devolviera políticamente a sus cauces las aguas desbordadas en Ceuta y en Melilla. Un ministerio de Exteriores incapaz y un presidente del Gobierno jugando al César, no serán atendidos por el Rey de Marruecos, para el que no existe en nuestra nación otro interlocutor válido que el Rey de España.