Opinión

Aún podemos preservar nuestra casa común

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Viernes 21 de mayo de 2021

En el año 2015 el Papa Francisco nos advertía expresando: “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento global o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”. Este llamado, expresado en la Enciclica Laudato Si, fue realizado hace casi seis años, pero aún no ha sido tomado en cuenta de una manera efectiva, ya que seguimos estando en presencia de una tendencia creciente de desastres ambientales como incendios, sequías, tormentas e inundaciones, esta tendencia esta globalizada ya que viene afectando a todos los países…

Es preocupante no solo que sigan creciendo las emisiones contaminantes, sino que no haya una firme expresión política de todos los países que padecerán importantes daños en el futuro, parece que muchos anduviéramos distraídos respecto a esta amenaza real y la creciente cantidad de desastres ambientales. Año a año crecen las emisiones y así también aumenta la temperatura en todo el planeta y los daños ambientales, que significan grandes daños a las personas y un importante costo económico. El calentamiento global es ya un preocupante hecho del presente y que afecta la geografía y las poblaciones, ningún país está fuera de este riesgoso escenario.

No podemos seguir mirando para otro lado y no asumir la realidad, ya que si no se implementan políticas a escala internacional con exigibles compromisos de abatir las emisiones seguiremos acumulando gases, aumentando la temperatura y acelerando los daños ambientales. Sin la posibilidad de hacer cumplir los acuerdos internacionales será difícil evitar que las emisiones sigan creciendo como hasta ahora, impulsando el aumento de la temperatura que se registra desde hace ya varias décadas. Enfrentamos un problema global que exige una solución global, que no se solucionara por el mero agotamiento de las reservas de fósiles. Nunca hubo en el planeta tanto carbón, petróleo y gas como hoy.

La Agencia Internacional de Energía acaba de hacer publica su propuesta tendiente a abatir drásticamente las emisiones, procurando su eliminación hacia mediados de este siglo. No será una tarea fácil ya que la propuesta indica la necesidad de reducir el consumo de energía un 8 por ciento, cuando se espera que hacia el 2050 la población mundial habrá crecido en 2000 millones de habitantes y el PIB será el doble que el actual. La propuesta indica el aumento en la eficiencia energética, es decir menos energía por unidad de PIB, y también la necesidad que las energías limpias, como la solar y la eólica, se multipliquen mas de cinco veces, mientras que los fósiles (carbón, petróleo y gas) reduzcan su producción nada menos que un 75 por ciento. Abatir las emisiones exige innovaciones tecnológicas, por ejemplo la utilización del hidrogeno y la electrificación del transporte, que debería multiplicarse aceleradamente para representar en el 2050 mas del 80 por ciento de la flota de vehículos (actualmente es apenas el uno por ciento)

El problema será cada vez más difícil de solucionar a medida que pase el tiempo, por la mayor acumulación de los gases, esto implicaría que nuestros hijos serian quienes deberán afrontar esta herencia negativa. Aún estamos a tiempo para comenzar un proceso global de reducción de las emisiones, ya que es posible desde el punto de vista tecnológico desarrollar fuentes de generación energética no-contaminantes, pero con esto solo no alcanza, por eso es necesario además reducir el consumo de energía por unidad de PIB.
Pasaron casi seis años desde que el Papa Francisco expresó: “El medio ambiente es un bien colectivo patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos”. Es hora de actuar ya que aún podemos preservar nuestra Casa Común.