Opinión

Un rufián en nuestras vidas

En la FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 22 de mayo de 2021

No es raro que todos tengamos un “rufián” en nuestra vida cotidiana, ya que según el diccionario “rufián” significa: “hombre vil y despreciable que vive del engaño y de la estafa”. Personalmente no que creo que Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana (ERC), tenga esas condiciones, pero me parece despreciable que este diputado se haya burlado de los católicos españoles en el Pleno del Congreso durante el debate de la toma en consideración de la Ley Trans, pues durante su intervención Rufián pregunto a los diputados de VOX “si eran católicos” y les acusó de “creer en serpientes que hablan, en palomas que embarazan y en que las mujeres provienen de la costilla de un hombre”.

Me ha preocupado seriamente que ningún diputado católico, que los hay en todo el arco parlamentario, fuera capaza de replicar a Rufián, y que hayan tenido que salir el Presidente de la Conferencia Episcopal Española , cardenal Omella, y el Secretario General de la misma, monseñor Luís Argüello, hayan tenido que salir a la palestra para contestar al diputado de ERC. El Cardenal Omella ha sido muy claro: “los católicos lamentamos las palabras de burla de un político contra los católicos, algunos de los cuales también le votan a él o son miembros de su partido. Por favor, aborden los temas que afectan gravemente a la sociedad: trabajo digno, vivienda, cohesión social, familia". Por su parte, Luís Argüello ha denunciado el “desprecio a la Biblia y el señalamiento y burla a los católicos. Estoy seguro de que Junqueras no se sentirá respetado".

Una vez más, la Iglesia ha dado la cara, mientras, repetimos, políticos católicos callaban. Incluso periodistas oficialmente católicos o miembros de algunas asociaciones católicas han hecho “mutis por el foro”, porque “con ellos no iba el asunto”, según me han confirmado personalmente.

Menos mal, que esta semana hemos tenido el respiro de la entrega de los Premios Bravo , en su 51 edición, con los que la Iglesia española galardona a aquellas personas o medios que el en ámbito de la comunicación, se han distinguido por el servicio a la dignidad de la persona, los derechos humanos o lo valores evangélicos. Unos premios que han tenido como “Bravo Especial” a la Asociación de la Prensa de Madrid con motivo de su 125 aniversario, durante los cuales siempre ha velado, no sólo por las dignidad del trabajo de sus asociados, sino también por la calidad de la prensa en nuestro país en momentos no siempre fáciles. Una complicada y difícil experiencia que tuvo y resolvió con gran profesionalidad durante algunos años el Presidente de este medio, Luís María Anson.

Quiero recordar a Rufián las palabras del Presidente de las Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, José Manuel Lorca Planes, Obispo de Cartagena: “la comunicación está llamada, en estos tiempos, a unir a las personas, a facilitar relaciones, a difundir conocimientos, a señalar los caminos de convivencia. No pueden ponerse al servicio de los que buscan separar, crispar a la sociedad, dificultar los acuerdos o impedir los encuentros”.

Toma nota Rufián y recuerda también, como nos dijo Lorca Planes que “sin periodismo no hay democracia y sin periodismo tampoco hay convivencia”.