El diario ABC publicó ayer una encuesta de Gad realizada con exigente rigor científico tras la apabullante victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid. Frente a la politización del CIS de Tezanos, el sondeo en cuestión certifica la crecida del Partido Popular de Casado hasta 138 escaños, el 30,5 por ciento del electorado nacional. Con los 40 escaños que obtiene Vox, el centro derecha se alzaría con una cómoda mayoría en el Congreso de los Diputados. El PSOE sanchista retrocede hasta los 103 escaños, con el 25,4 del voto. Podemos se queda en 17 escaños y Ciudadanos en 2.
Con alta probabilidad, si se convocaran elecciones generales para el próximo mes de junio, que es lo que exige la buena práctica democrática, este sería el resultado más probable. Pedro Sánchez saltaría del palacio de la Moncloa y Pablo Casado se convertiría en presidente del Gobierno de la nación.
Está claro, sin embargo, que el presidente, cediendo a todas las condiciones que le exijan los separatistas vascos y catalanes y los proetarras de Bildu, se aferrará al poder hasta consumar la legislatura, salvo que circunstancias, hoy por hoy imposibles de prever, le garanticen, tras un cambio brusco, la victoria electoral.
Pedro Sánchez trató de adueñarse de todo el poder político a través de mociones de censura en Murcia, Castilla-León y Madrid para rematar la operación en Andalucía. Isabel Díaz Ayuso se dio cuenta de la jugarreta y convocó elecciones autonómicas en la Comunidad madrileña. El resultado de esas elecciones ha desarbolado a Pedro Sánchez, que debió dimitir como hizo Pablo Iglesias o, en otro caso, convocar elecciones generales. El presidente del Gobierno, que es un político lapa, decidió mantenerse pegado a la roca del poder.
La encuesta Gad ha desvelado la situación. La ciudadanía no quiere que Pedro Sánchez continúe en el poder, pero la realidad es la que es y el presidente se quedará forcejeando hasta consumar la legislatura, sin que le importe, sin que le incomode, emporcar la dignidad de España y agravar los problemas de fondo que zarandean a Cataluña. Entre tanto cinismo político, bien está que encuestas serias y rigurosas como la efectuada por Gad pongan las cosas en su sitio ante la opinión pública, cada día más irritada con la incapacidad del Gobierno de Frente Popular que padecemos.