La piel es el órgano más grande del cuerpo y el que más cambios experimenta con el paso de los años.
El envejecimiento es una etapa normal. Con la edad, van cambiando los huesos del contorno del rostro, disminuye el tejido óseo, y la piel ya no es capaz de tensarse. Así, aparecen las arrugas.
Para esculpir el rostro y conseguir una cara más joven, la fisioterapeuta Daniela Toro ha desarrollado una serie de ejercicios que serán una auténtica terapia antiage.
Se trata del método Face Fit. Una disciplina que trabaja la salud y la belleza de la región facial y cervical mediante sencillos ejercicios manuales, centrándose en tonificar la musculatura con menos tono muscular y en relajar la que tiene más.
Face Fit previene algunas patologías de la región craneomandibular —entre otras, el bruxismo, las cefaleas, los acúfenos o las parálisis faciales— y, además, ayuda a tonificar y dar luminosidad al rostro.
Con esta rutina, asegura la experta en su nuevo libro "El método Face Fit", se consigue un equilibrio estructural, se mejora la postura y disminuyen los dolores de las regiones cervical, mandibular y craneal. En cuanto a la belleza, promete que se obtiene un rostro más firme, luminoso y esculpido, previniendo y tratando arrugas.
Al mes o mes y medio ya se pueden ver los efectos que duran en el tiempo, pero desde el primer día pueden notarse los cambios. Para ello, lo ideal es dedicarle cinco días a la semana a una rutina que dura entre diez y quince minutos.
Toro recomienda hacerlos por la mañana al despertarse o por la noche antes de ir a dormir. “Yo los recomiendo por la mañana, ya que es una manera muy buena de movilizar y despertar la musculatura cervical y facial, además de relajar ciertas zonas después de una noche intensa, por ejemplo, de bruxismo. Si los haces por la noche, notarás una liberación facial después de la tensión y emociones acumuladas en la cara y en el cuello, por lo que seguro descansas mejor”, explica.
Si el tiempo es limitado, los ejercicios se pueden llevar a cabo incluso mientras se realizan otras actividades. Así, propone utilizar los semáforos en rojo para hacer ejercicios isométricos de cuello, como empujar la cabeza contra el reposacabezas; terminar con agua en la boca y movilizarla durante un minuto al lavarse los dientes o aprovechar la mascarilla para mover la lengua dentro de la boca sin que nadie te vea.
Es la forma de mantenerse siempre activa y con el rostro entrenado. Hay mucha musculatura facial insertada en la piel y estos ejercicios tonifican el músculo para darle soporte y que el rostro se vea más rejuvenecido. Face Fit enseña a utilizar los músculos que no se usan tanto y muestra cómo relajar los que están “fatigados” y tonificar los que están “dormidos”.