Opinión

El Papa anuncia más dureza contra los abusos sexuales

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 05 de junio de 2021

Se esperaba esta decisión de FRANCISCO harto de las continuas denuncias que llegaban al Vaticano contra clérigos que abusan sexualmente de menores y adultos vulnerables. Ahora el Papa ha ordenado esta revisión del Código del Derecho Canónico que endurece las reglas que incluye un artículo específico, que señala que” la pederastia es un delito contra la dignidad humana y que puede comportar la expulsión del estado clerical”, una reclamación que las víctimas pedían desde hace años.

La novedad jurídica castigará de igual manera a todos los clérigos que obliguen a los menores a participar en actividades pornográficas, así como quienes conserven, exhiban o divulguen imágenes pornográficas de menores o personas vulnerables. Es la primera vez que la ley eclesiástica reconoce como criminal el método utilizado por los abusadores de construir relaciones con sus víctimas para luego explotarlas sexualmente.

Esta disciplina penal eclesiástica no era revisada desde 1983, es decir, desde que fue promulgada por San Juan Pablo II, y comenzaron a estudiarse sus cambios en el 2009, durante el pontificado de Benedicto XVI, y se pondrá en práctica en diciembre de este año y quiere que los obispos cumplan esta ley “para reducir el número de casos en que la imposición de un castigo se dejaba a discreción de las autoridades eclesiásticas”. Esto, según el Papa, “favorecerá la unidad de la Iglesia en la aplicación de las penas, sobre todo respecto de los delitos que provocan mayor daño y escándalo en la comunidad”. Además, FRANCISCO ha considerado ahora que era "evidente" que se necesitaban cambios. "Muchos han sido los daños que ocasionó en el pasado la falta de comprensión de la relación íntima que existe en la Iglesia entre el ejercicio de la caridad y la actuación de la disciplina sancionadora".

Pero, además de endurecer las normas contra los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables, el Código incorpora delitos como el tentativo de ordenar a las mujeres, el registro de las confesiones, la consagración eucarística con finalidad sacrílega, la corrupción en actos de oficio o la administración de sacramentos a personas a quienes les están prohibidos.

Otra novedad es que establece la posibilidad de aplicar la pena de suspensión a todos los fieles, y ya no solo a los clérigos, como fundadores de movimientos religiosos laicos o administradores de iglesias. También se indica que pueden ser igualmente castigados si abusan de su autoridad para incurrir en crímenes sexuales, con castigos como perder su trabajo, multas o expulsión de las comunidades

Como ejemplo, recordamos que el año pasado, un informe interno encontró que el excardenal Theodore McCarrick había abusado de su autoridad para obligar a los seminaristas a acostarse con él. Fue expulsado en 2019 por cargos de abuso sexual de menores y adultos.

Un aplauso más para FRANCISCO