Gonzaga Durán ha sabido recoger las reveladoras declaraciones de Felipe González en Onda Cero. El expresidente socialista demuestra que mantiene íntegra la lucidez política que le hizo célebre. Habló desde la moderación, la prudencia y el buen sentido. Y lo hizo con apabullante claridad.
Ni ERC ni Bildu son interlocutores válidos para Felipe González. “Representan -afirmó- un nacionalismo que trata de romper la cohesión y la solidaridad entre españoles y son partidarios de que se desguace España”. En relación al antiguo terrorista Arnaldo Otegui, asegura que “contradice lo que yo creo que es un proyecto de España”. El expresidente socialista no entiende cómo el actual presidente del Gobierno no solo acepta sino que gestiona los votos del ex militante de ETA, al que ha cubierto de dinero en los Presupuestos Generales del Estado, aparte del escandaloso acercamiento de los presos etarras a las cárceles vascas.
“Ni ERC ni Bildu -asegura Felipe González- están interesados en un proyecto que fortalezca a España como espacio publico compartido”. Por el contrario, dedican sus actividades a fragilizar la estabilidad de la nación española y pretenden despedazarla. El expresidente rechaza que se acepte como interlocución válida la de las agrupaciones cuyos objetivos están claros y reiteradamente expuestos y repetidos. Teme, en fin, Felipe González que en los próximos pasos del sanchismo se planteen las autodeterminaciones, lo que significaría el inevitable despedazamiento de España.