Opinión

Objetivos europeos en piedra

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Lunes 21 de junio de 2021

La presidenta de la Comisión Europea ha dicho que los objetivos del plan de recuperación Next Generation consistentes en dedicar el 37% a proyectos que contribuyan al Pacto Verde y el 20% a digitalización “están grabados en piedra”, como si fueran leyes eternas.

Y nosotros, por nuestra parte, ante tal petrificación nos quedamos también de piedra y nos preguntamos a continuación si es que acierta ella al comparar la regulación de unos objetivos de inversión con inscripciones pétreas. Las normas cuando se graban en piedra, aunque sean de planificación, no por eso adquieren más firmeza, sobre el papel, que si fuera en tablas de bronce o de madera donde estuvieran impresas; es lo mismo, no deja de ser un soporte físico para el conocimiento público.

La cuestión con la piedra y la regla se reduce, legalmente, a en dónde ponerla para que todo el mundo vea lo que hay escrito en ella y si puede que lo entienda; lo cual no parece que haya sido ahora el caso, dado que los estados de la Unión se han dado por enterados a la primera de cambio y se han apresurado, tanto pequeños como grandes, cada uno por su lado, a elaborar sus planes nacionales para cumplir con el recado que desde Europa les han dado y obtener un aprobado.

Las piedras, en efecto, por su constitución son muy duraderas, tardan más en romperse, no cascan a la primera; aunque eso depende, no siempre, porque el mármol tan brillante, contrariamente, es muy frágil y enseguida se fragmenta, y no digamos el barro poroso y ligero que casi con mirarlo hecho añicos queda.

Si en la programación estructural de la Unión se trata de decir al personal hacia donde tiene que caminar, no podemos olvidar que a ese efecto ya hay un sendero trazado desde el principio con letreros indicando la dirección para circular, la cual va acortando de lo general a lo particular, hasta que particulariza tanto que solo una máxima queda diciendo que somos todos igual, solo que unos más que otros, al final.

Ahora en la Unión Europea se trata de cumplir unos objetivos que son competitivos, pero ella a su vez después, ha de buscar en el mundo su papel. Ahora bien, tal y como las cosas acontecen en la escena internacional actual, esto se reduce a un “juego de tres que se temen”, un juego sencillo y universal, al que cualquiera puede jugar sin importar la edad ni la nacionalidad.

De un juego de manos hablamos, de “piedra, papel o tijera”, cuyas reglas bien sencillas son, a saber: la piedra es poderosa y aplasta a la tijera, la tijera afilada corta el papel y el papel vence a la piedra, envolviéndola. ¿Cuál es la óptima estrategia?

Sucedió una vez, no hace mucho tiempo, que las casas de subastas Chistie’s y Sotheby’s estuvieron de acuerdo en jugar a 'piedra, papel o tijera' para decidir quien ponía a la venta una importante colección de arte y el director del departamento de Chistie’s le pidió consejo a sus hijas gemelas de once años que jugaban a ello todos los días en el recreo.

"Todo el mundo sabe que siempre se empieza con tijera, la piedra es una opción demasiado evidente y la tijera gana al papel. Desde novatas siempre supimos que la tijera era lo más seguro. Además, si la otra parte también elige tijera y se necesita otra ronda, lo correcto sería volver a elegir tijera pues el otro suele pensar que tú optarás por la piedra”, dijeron las astutas gemelas.
Al final, Christie’s ganó la contienda escogiendo tijera.