Opinión

ZAPATERO, LA CRISIS, RAJOY

Luis María ANSON | Miércoles 10 de septiembre de 2008
Discurso serio de Zapatero, bien construido, eficazmente argumentado. El capote de Solbes se adivinaba al quite de las ocurrencias zapaterescas. El resultado se tradujo en la excelente intervención parlamentaria del presidente del Gobierno.

Rajoy le replicó con brillantez y de forma convincente. El líder popular cada vez lo hace mejor en el Congreso y supo hurgar en los puntos débiles de la crisis económica que zarandea a Zapatero.

Me gustó como siempre la intervención de Rosa Díez, instalada en el equilibrio y la moderación. La vulgaridad presidió el resto de las intervenciones. Decir que los portavoces de los partidos nacionalistas lo hicieron bien sería calumniarles gravemente.

Si Zapatero hubiera pronunciado el discurso de hoy en noviembre pasado, otro gallo cantaría ahora en el corral de la economía. Tendríamos crisis, pero paliada y controlada. A quien tal vez no tendríamos sería a Zapatero porque si el presidente llega a reconocer la crisis y su alcance el otoño pasado, tal vez no habría triunfado en las elecciones de marzo. Por eso mintió a la opinión pública. Zapatero, embustero, sabía muy bien lo que hacía cuando decidió engañar a los ciudadanos sobre la situación económica para no comprometer su victoria electoral. Rajoy no supo en la campaña electoral lidiarle y que embistiera el líder socialista sobre la crisis económica. Se perdió en cuestiones de debate incierto. Por eso perdió.

Zapatero se tenía bien aprendida la lección y en la réplica argumentó con la comparación de la situación alemana o francesa, aparte la cantinela con la que todo el mundo está de acuerdo de atender a los más desfavorecidos. Rajoy estuvo espléndido en una nada fácil contrarréplica, descargando en el Congreso toda su capacidad de ironía. No reconocer el éxito de Rajoy sería perder el sentido de la objetividad.

TEMAS RELACIONADOS: