Ana Obregón ha pasado el peor año de su vida. La bióloga se recupera como puede de los golpes que ha recibido en los últimos meses. Hace un año perdió a su hijo Aless Lequio tras una larga lucha contra el cáncer y hace unas pocas semanas fallecía su madre.
Sin embargo, la actriz ha decidido no rendirse y se ha volcado en los cuidados de su padre Antonio, que cumplía 95 años hace unos meses. Desde Mallorca, en el chalet familiar, la presentadora posaba junto a él y hacía una reflexión sobre la vida: "Cada vez somos menos, papá. Después de más de un año estando en el infierno he aprendido que 'la vida es un regalo demasiado frágil'. Disfrutad. Por los que no están. Por mí. Disfrutad, por favor. Cada segundo. Cada te quiero…", escribía en su cuenta de Instagram.
Ana Obregón cada día se encuentra mejor. Poco a poco está recuperando su agenda laboral y ver su paso como investigadora invitada en Mask Singer 2 ha sido como un soplo de aire fresco.