El diputado separatista de ERC Gabriel Rufián se ha mofado hoy de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. En lugar de agradecerle la dádiva en forma de indultos que el Presidente del Gobierno español ha otorgado al secesionismo, el parlamentario independentista se ha permitido recordarle “el motivo real por el que ha indultado a los condenados por el 1-O”. Según Rufián no ha sido ni por valentía ni por magnanimidad sino por necesidad. Pedro Sánchez precisó de los 13 diputados de ERC para conseguir la investidura. Los necesitó después para apoyar los Presupuestos Generales del Estado y resultarán imprescindibles si el PSOE quiere aprobar nuevas leyes en los dos años y medio que quedan de legislatura.
Gabriel Rufián no vaciló en escupir a Pedro Sánchez, que estuvo siempre en contra de los indultos y que modificó su posición “en cuanto dependió de los votos separatistas”.
Existe el convencimiento general en la clase política de que Pedro Sánchez, aparte de perpetrar enmascaradamente y desde dentro un cambio de régimen, está dispuesto a conceder al secesionismo catalán lo que pidan, manipulando el relato de la indecencia y la indignidad. Incluso un sector cualificado del propio PSOE se muestra alarmado ante la evidencia de tanto engaño por parte de Pedro Sánchez y ante lo que está dispuesto a hacer para permanecer en su poltrona monclovita. Por lo pronto ha consumado lo que solo hace un par de años negaba y lo que parecía a muchos imposible, porque el Tribunal Supremo puso en marcha dentro del Estado de Derecho un juicio jurídicamente ejemplar para sentenciar a un grupo de políticos catalanes, reos del gravísimo delito de sedición contra el orden constitucional de nuestro país.