Sociedad

Determinan la causa de la Gran Mortandad, la mayor extinción masiva de la historia

Fósil de mesosaurus, reptil característico del Pérmico.

GEOLOGÍA

E.I. | Miércoles 23 de junio de 2021

La extinción masiva del Pérmico-Triásico es la mayor que ha tenido lugar jamás en nuestro planeta. Sucedió hace 251 millones de años y acabó con más del 90% de las especies marinas y el 75% de las terrestres. Aunque los científicos habían planteado previamente la hipótesis de que la conocida como 'Gran Mortandad' fue provocada por colosales erupciones volcánicas en una región de lo que hoy es Siberia, nunca, hasta ahora, habían podido explicar la conexión entre esas erupciones y el fin de tantas especies diferentes, tanto en los océanos como en la tierra.

En un nuevo estudio, que publica la revista Nature un equipo internacional de investigadores ha presentado la primera aproximación convincente para explicar la devastadora extinción del Pérmico-Triásico. El artículo presenta los resultados de los análisis de isótopos de níquel realizados en rocas sedimentarias del Pérmico tardío recolectadas en el Ártico de Canadá.

Las muestras tienen las proporciones de isótopos de níquel más ligeras jamás medidas en rocas sedimentarias, y la única explicación plausible es que el níquel se obtuvo del terreno volcánico, muy probablemente transportado por partículas de aerosol y depositado en el océano, donde cambió drásticamente la química del agua de mar, lo que, a su vez, perturbó gravemente el ecosistema marino.

La extinción masiva del Pérmico-Triásico señalada como

"Los resultados del estudio proporcionan una fuerte evidencia de que las partículas ricas en níquel se aerosolizaron y dispersaron ampliamente, tanto a través de la atmósfera como en el océano", señala Laura Wasylenki, coautora del trabajo y profesora de la Escuela de Tierra y Sostenibilidad de la Universidad del Norte de Arizona.

"El níquel es un metal traza esencial para muchos organismos, pero un aumento en la abundancia de níquel habría provocado un incremento inusual en la productividad de los metanógenos, microorganismos que producen gas metano. El aumento de metano habría sido tremendamente dañino para toda la vida dependiente del oxígeno", añade. "Nuestros datos proporcionan un vínculo directo entre la dispersión global de aerosoles ricos en niquel, los cambios en la química del océano y el evento de extinción masiva".

Según los datos analizados por los expertos, la degradación ambiental probablemente comenzó mucho antes del evento de extinción, quizás tan pronto como 300.000 años antes de esa fecha. Antes de este estudio, la conexión entre el vulcanismo de basalto de inundación de las trampas siberianas, la anoxia marina y la extinción masiva era bastante vaga, pero ahora tienen evidencia de un mecanismo de destrucción específico. Este hallazgo demuestra el poder de los análisis de isótopos de níquel, que son relativamente nuevos, para resolver problemas de larga datación en las geociencias.