Un dron, capaz de realizar fotografías en lugares poco accesibles y a gran altura, ha confirmado que la iglesia de San Martí de Peralada (Gerona) dispone de dos campanas góticas, un hecho poco habitual después de que muchas se fundiesen durante la Guerra Civil.
Prueba de ello es que, en esa época, se descolgaron 1.271 sólo en la diócesis de Gerona, pero la tecnología actual ha permitido descubrir esas dos joyas ocultas bajo la cúpula de ese campanario catalán.
La archivera y bibliotecaria del castillo de Peralada, Inés Padrosa, ha sido la responsable del estudio, que expondrá el próximo sábado en una conferencia en la que atenderá las dudas de los interesados en este tipo de descubrimientos históricos.
El campanario de Sant Martí es gótico de planta cuadrada y 29,29 metros de altura, con origen entre los siglos XIV y XV, aunque se acabó en el XVIII, pero la época de sus cuatro campanas no estaba confirmada. Dos son del siglo pasado, una de ellas refundida, pero las dos de la cúpula son góticas y cuentan con una epigrafía decorada y relieves de simbología religiosa.
Este tipo de elementos se caracterizan además por tener inscrita una leyenda que da información sobre su origen y eso es lo que buscaba Padrosa con el dron.
La mayor de esas dos campanas luce la fecha 1457 y la pequeña no dispone de ese tipo de dato, pero el tipo de epigrafía gótica lleva a pensar que es anterior. Un relieve en la primera en forma de campana con yugo y decoración vegetal remite, según la archivera del castillo de Peralada, al símbolo de la saga Senyer, a la que debía pertenecer su ejecutor.
Esa casa está documentada desde el siglo XIV con Ramon Senyer al frente hasta el XVI y todo apunta a que la campana de Peralada es de alguno de sus integrantes que vivió en el siglo XV. La clave es que esos dos elementos góticos están en el punto más alto del campanario, una dificultad de accesibilidad que los salvó probablemente del expolio.
Así, las campanas han podido ser testigos durante cinco siglos y medio de los sucesos acaecidos en Peralada y sus alrededores desde una posición privilegiada que también las ha mantenido a salvo.