Se acaba de cumplir el 19 de junio el 258 aniversario de uno de los intelectuales, científicos y estadistas más brillantes del siglo XVIII, que forjó por amor a la patria junto con relevantes figuras de la nobleza liberal como el Conde de Toreno y Gaspar de Jovellanos la Constitución liberal de 1812 en las Cortes de Cádiz (La Pepa) y que no ha sido valorado en su autentica dimensión ni por los políticos, ni por eximios periodistas especializados en la difusión de las columnas culturales.
Sería prolijo hacer una biografía completa de Pedro Agar y Bustillo en unas líneas, por lo que voy a tratar de narrar solo una semblanza de su grandioso legado en los anales de la Historia de España.
Pedro Agar y Bustillo nació el 19 de junio de 1763 en Bogotá, que pertenecía al antiguo virreinato de la Nueva Granada. Su padre Benito de Agar y Leis, natural de Muxía perteneciente a la comarca de Finisterre, emigró como secretario consejero del Virrey de Nueva Granada. Por méritos propios se le otorgó por el Consejo de Indias la alcaldía de Santa Fe en Bogota. Al ser nombrado Caballero de Santiago en 1774, Benito de Agar regresa a Galicia para ejercer su mandato.
Pronto se dio cuenta del talento de su primogénito y la precocidad en su determinación y madurez en sus aspiraciones de formación intelectual acompañada de unos valores éticos ejemplares para su juventud. En 1780 inicia sus estudios de Guarda Marina, obteniendo en 1790 su graduación como Ingeniero naval con las notas académicas de mayor grado, hasta el punto que es comisionado por las juntas universitarias de Galicia y Portugal, para hacer las mediciones trigonométricas sobre el Arco del Meridiano.
En 1800 lo designan Director de la Academia de Guardia Marina del Ferrol. Su fama como matemático y científico, unida a sus conocimientos culturales y de idiomas (Francés, Inglés, español y el dialecto andino) traspasa fronteras siendo acreditado por la élite del mundo relacionado con la Cartografía, Geografía y construcción naval. En 1801, durante el ejercicio de su cargo de Director de la Academia, le fue anunciada la visita de dos prestigiosos personajes de la época: Don José María Queipo de Llano, conde de Toreno y grande de España y del abogado y diplomático, consejero asesor del valido Godoy: Agustin Argüelles Älvarez que estaban encuadrados como moderados liberales. Agar les dio cita de inmediato y escuchó sus propuestas.
En la reunión fueron directos al grano, mientras Pedro Agar con rostro de sorpresa, escuchaba en silencio: Sabemos de su preparación intelectual y de sus dotes de mando, así como de las excelentes relaciones con las colonias americanas con quienes se comunica con frecuencia y por encima de todo de su patriotismo. Estamos inmersos un grupo de liberales en la elaboración de una nueva Constitución que recoja los avances sociales, que termine con las censuras y abra las compuertas de la libertad. En estos momentos estamos necesitados de sus servicios, proponiéndole que asuma la Dirección de las tres academias navales de Cádiz. Sorprendido Agar les emplazó a una nueva reunión para meditarlo con mayor detenimiento.
Por mi fervor patriótico estoy obligado a cumplir con mis obligaciones que tengan como meta el desalojo del impostor rey francés José Bonaparte y la de implantar una Constitución liberal, pero no olviden que sería de forma temporal, ya que mi vocación de servicio siempre irá encaminada a la investigación científica y a la docencia.
El nueve de julio de 1804, tomó posesión de las tres escuelas de Guarda-marina en Cádiz, puesto que desempeñó hasta el 28 de Octubre de 1810, en el que fue nombrado miembro del Consejo de Regencia y Presidente por ausencia del titular el general Joaquin Blake.
1- Su primera intervención fue la de dejar claro, cuales eran sus funciones todas amparadas bajo el paraguas del Liberalismo y la apertura a la modernidad de un país con un background de trayectoria imperial que tenía la responsabilidad de consolidar el idioma y la cultura española en el Continente americano. Quiero dejar sentado los principios liberales que preside nuestro empeño en esta España a la que tanto amamos: “ El liberalismo como esencia de la doctrina que propone la libertad y la tolerancia entre todos los ciudadanos de cualquier ideología, religión y raza, promueve las libertades civiles y económicas, con un acendrado respeto por las leyes constitucionales, a travñes de las cuales se fundamentan: EL ESTADO DE DERECHO, LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA Y LA DIVISIÓN DE PODERES”.
2- Libertad de imprenta. Decreto que promulgó el 15 de noviembre de 1810 en el que hizo constar: Todos las instituciones y personas particulares de cualquier condición y estado, tienen la libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas, sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anteriores a la publicación. Ello implicaba además la anulación de la censura tradicional, incluyendo especialmente a la Santa Inquisición.
3- El espinoso asunto de apaciguar los levantamientos de las colonias americanas. Pedro Agar, consciente de las dificultades en conciliar posturas sobre el reconocimiento y participación de los diputados del continente americano, inició negociaciones previas con su amigo el criollo Juan Germán Roscío, para intentar llegar a un preacuerdo satisfactorio que tendrían que validar por las Cortes generales. Después de muchas reuniones redactaron juntos un acta en el que especificaban que las colonias americanas tendrían el mismo derecho de representación en las cortes españolas. Este documento estaba vinculado a la aprobación de las cortes españolas que no aceptaron la proporcionalidad de representación de dos vocales por cada Virreinato, equiparándose a los dos diputados por cada provincia española.
La anulación del pacto conseguido con los virreys americanos, le acarreó severas criticas de los conservadores de las Cortes que consideraron una pésima gestión del Consejo de regencia, y una debilidad como estratega al no aplicar de forma autoritaria las medidas para acabar con las insurrecciones en la España americana.
Pedro Agar en vista de la imposibilidad de llevar adelante la propuesta firmada en acta con el criollo juan German Roscío se pronunció en el Congreso con el siguiente discurso:
“Señores diputados he pretendido ser justo y evitar enfrentamientos violentos con nuestros hermanos americanos, pero acepto vuestro rechazo a este decreto Aunque os hago la siguiente meditación:
La España imperial y gloriosa está obligada a estrechar las relaciones con las colonias, primero por lesa humanidad y segundo por solidaridad con el espíritu cristiano de irradiar por el mundo una labor ecuménica. Es natural que los indígenas tan apartados de las costumbres europeas por su enclave tropical, porten en su sangre otras tradiciones que habrá que respetarlas, por consiguiente no se podrá construir ningún puente de entendimiento, destruyendo sus creencias, sino conciliando la diversidad cultural que conllevaría una mayor fraternidad y pacífica convivencia que beneficiaría por igual tanto a los conquistadores, como a los conquistados".
El general Elio alentado por el bando conservador, da un golpe de estado y entroniza como rey de España a Fernando VII, quien se apresura el 4 de mayo a la abolición de la Constitución de 1812, expidiendo mandatos de destierros y prisión para los diputados liberales.
Ese mismo día Pedro Agar recibe una comisión real de traslado como detenido a Santiago en Galicia, donde permanece. El dos de diciembre una guarnición de soldados lo traen a Madrid para someterlo a unos juicios sumarísimos con interrogatorios exhaustivos para minar la serenidad y el temple que siempre demostró Pedro Agar. El 15 de diciembre de 1815, tras no lograr que los jueces reunieran pruebas que podrían incluir en un delito tipificado por la ley, el mismo Monarca tomó la decisión personal de desterrarlo de nuevo a Galicia, primeramente a Santiago y después a Betanzo.
Para combatir esos momentos de soledad y no minar su espíritu con las infamias y traiciones, como denominador común de sus acusaciones, Pedro Agar retomó la lectura de los clásicos, dejando escrito algunas de estas meditaciones filosóficas. Cito una de ellas:
¿Qué es el hombre? Un animal pensante integrado en la biología evolutiva de la madre Naturaleza, que imagina, razona y a veces verbaliza: Buscando la igualdad y el bienestar de todas las razas, va transcurriendo nuestro tránsito por la vida, deambulando para perderse en la NADA. Como mucho, dejamos la huella de los proyectos inacabados, y de los silencios con el latigazo de la memoria que ve en el odio de los inquisidores el azote de las perversas miradas que flagelan y rechazan la integración de los seres humanos de diferentes culturas.
Horas antes de su intenso interrogatorio sobre estas cuestiones, había estando leyendo una obra del filosofo griego Isocrates “ Sobre el trofeo” que relata las tribulaciones del hijo de Alcibiades, tres veces campeón de las olimpiadas y al que demandaron ante la justicia por no devolver uno de los trofeos. En esta pequeña narración Isocrates termina con esta alocución:
“Ningún atleta es capaz de saltar un centímetro más allá de su propia sombra”.
En su contestación al jurado, comenzó: Ya he proclamado miles de veces que he ejercido como presidente de la Regencia por patriotismo, apartándome de mi verdadera vocación de servicio como es la de ejercer mis conocimientos científicos sobre la navegación, analizando la importancia de las leyes físicas para su aplicación al mundo de la navegación, así que les rogarían anoten en sus cuaderno mi petición a su majestad que yo no he participado en ninguna conspiración, todo es falso y mal intencionado.
Yo no ambiciono cargos de mayor rango en la política, ni ha sido ni será siempre mi acicate por servir a España, igualmente por muy poderosa que sea la zancada de la ambición, nunca llegará a saltar las leyes constitucionales, puesto que más allá de su sombra está el abismo, que no solo forma parte de una atracción gravitatoria peligrosa, también es una atributo poco ético que solo proyectan aquellos que profesan un desmedido poder de codicia.
En otra sesión de preguntas incisivas sobre su exagerada lucha por la libertad coartando las leyes impuestas por el bando conservador sobre la permisividad limitada de las libertades de los ciudadanos en las cortes generales, les contestó:
La libertad que tanto corean los diputados conservadores, no deja de ser una falacia, gobernar imponiendo arrogancia y solicitando un acatamiento servil por los ciudadanos, no dejar de ser una humillación al ser social. La vida en común debe aportar color y armonía a toda la colectividad. Llevar a cabo una libertad digna no deja de ser un compromiso donde si llega a ser necesario, pones en juego el honor y la vida en ello. Ignorarlo no es ser LIBRE, es más bien LIBRARSE.
El general riego una vez cometida la felonía del rey Fernando VII y el destierro de uh hombre con las virtudes de Pedro Agar, fue fortaleciendo su ejército con nuevos militares que estaban en contra del absolutismo que de forma ominosa padecían los ciudadanos, hasta que en 1820 el general Riego toma la decisión de haber llegado el momento y se infiltra en Andalucía a través de la sierra de los pueblos blancos, llegando a la población de Arcos de la Frontera donde toma preso al capitán general el Conde Calderón que operaba en esa zona estratégica y hace divulgar la noticia, produciéndose levantamiento en muchos acuartelamientos de España.
El general Riego sitia el Palacio Real y en una humillante acción que supera la que padecieron los romanos con las horcas caudinas por un puñado de valientes del pueblo Samnita, obliga al rey a emitir un manifiesto público restituyendo la Constitución de 1812 y en el que reconoce el obligado acatamiento del pueblo a la misma, y enfatizando y yo seré el primero.
Seguidamente Pedro Agar fue liberado y el 25 de marzo de 1820 se le nombra Capitán general del reino de Galicia que tuvo que compartir con su cargo de consejero de Estado en Madrid, falleciendo en Madrid el dos de octubre de 1822.
Desde nuestra atalaya jerezana, le rendimos un glorioso homenaje a la figura de Pedro Agar que tuvo siempre una especial predilección por la provincia de Cádiz, donde se asentaron su hermano Fernando y otros parientes, dejando su impronta genética en esta tierra.
Queremos mostrar también a los ciudadanos de Galicia nuestra solidaridad poniendo en valor la gallardía y nobleza de un gallego ilustre, un gran estadista, científico y hombre cabal que padeció con estoicismo las iras del rey Felón Fernando VII por impulsar una nueva Constitución exonerándola de viejos prejuicios, censuras y sistemas inquisitoriales, al mismo tiempo de intentar imponer la igualdad de los ciudadanos de España y de las colonias americanas.
Un brillante hombre de Estado que sin estridencia y con honor, mostró el camino del recto proceder, cuando por amor a su patria, adquirió el compromiso de ejercer el poder.