Deportes

GP Estiria. Nueva evidencia del despegue de Fernando Alonso en Alpine

(Foto: Twitter: @AlpineF1Team).

FÓRMULA UNO

E.I. | Sábado 26 de junio de 2021
El piloto español ha dado otro paso adelante en su extraordinaria evolución.

Fernando Alonso ha dejado claro, a lo largo de estos meses, que el aterrizaje en la actual Fórmula Uno le ha costado mucho más de lo esperado. En invierno, el doble campeón del Mundial auguraba un proceso de aclimatación de pocas carreras, antes de dar el máximo de su calidad y potencial. Sin embargo, los problemas arrastrados con su monoplaza han provocado que él mismo actualizara su predicción y calculara en torno a siete los Grandes Premios que tardaría en pilotar como sabe. Eso sí, siempre ha mantenido su convicción intacta. Porque el talento sigue ahí.

A sus 39 años, este es el balance del ovetense en el prólogo del calendario de 2021: se estrenó con un abandono -28 de marzo, en Baréin-, fue décimo en la segunda prueba -18 de abril, en la Emilia-Romagna-, acabó en la octava plaza en la tercera cita -2 de mayo, en Portugal-, cayó al 17º escalón -9 de mayo, en España- y no pasó del decimotercera posición en la quinto evento -23 de mayo, en Mónaco-. En ese lapso inicial, su Alpine sufrió de lo lindo, también, en clasificación. Accedió a la Q3 dos veces de cinco y en otra oportunidad ni siquiera arribó a la Q2.

Esa relación de resultados derivaron en el germina de cierta desconfianza y crítica hacia Alonso. Hasta que llegó el Gran Premio de Azerbaiyán. En concreto, la clasificación. En Baku, la tremenda ética de trabajo y seguridad del asturiano susurraron un renacer. Firmó la octava plaza en la parrilla de salida, recortando medio segundo la desventaja con Red Bull y Mercedes. Y el domingo destapó el tarro de las esencias. Con la batalla por la victoria reducida a un esprint final, Fernando asombró a sus rivales y volvió a convertir a los paganos.

Adelantó con una pericia manifiesta para escalar hasta el sexto lugar. Y ese éxito, que le colocó en los focos de la admiración de nuevo, sería corroborado días después. En el Gran Premio de Francia entró en la Q3 y llegó noveno, tras haber conseguido autografiar el cuarto mejor tiempo global en los segundos entrenamientos libres. Y en el momento de la verdad, en la cita dominical, el trazado Paul Ricard acogió un octavo puesto, rebosante de oficio. Y ya son carreras seguidas dejando atrás a su compañero de escudería, el galo Esteban Ocon.

Al galope de esa mejoría de sensaciones sobreviene el inminente Gran Premio de Estiria. Y Alonso ha finalizado con el quinto mejor tiempo en los segundos entrenamientos libres. Superado, únicamente, por Max Verstappen (Red Bull), Daniel Ricciardo (McLaren-Mercedes), Ocon y Lewis Hamilton (Mercedes). Esto es, se amontonan las evidencias de una mejoría sobresaliente en los resultados del ovetense. Con 15 carreras por delante, sin haber llegado al ecuador del curso, la ilusión se ha disparado en el entorno del piloto español.

Mas, así lo ve el protagonista: "Es una pista emocionante para correr, con muchos grandes cambios de elevación y curvas de alta velocidad. Corrí aquí en la década del 2000 y cuando regresé de 2014, así que tengo bastante experiencia en el circuito". "No ha cambiado mucho. Hay algunas buenas oportunidades de adelantamiento en las curvas 3 y 4, lo que hace que el fin de semana sea bastante emocionante ya que puedes luchar por las posiciones el domingo", explicó a su llegada a las instalaciones centroeuropeas, en una nota emitida por su equipo. Y, al fin, sin techo.

TEMAS RELACIONADOS: