Cultura

Un gran mural de Ibarrola en homenaje al Guernica sale del olvido del taller del artista

ARCOMADRID

EL IMPARCIAL | Jueves 01 de julio de 2021

La galería madrileña José de la Mano mostrará en la próxima edición de ARCOmadrid una de las creaciones más emblemáticas del artista vasco Agustín Ibarrola, una obra desaparecida durante décadas

Su presentación en la feria madrileña coincidirá con el 40 aniversario de la llegada del Guernica de Picasso a Madrid. Años antes de su traslado, un grupo de artistas e intelectuales vascos, entre los que se encontraba Ibarrola, promovieron una campaña para pedir que la obra del pintor malagueño no fuera transportada a la capital.

La idea era crear un museo en torno a la emblemática obra junto a otras piezas de artistas contemporáneos. Es en esos años cuando el Guernica de Picasso se convierte para Ibarrola en una obsesión, lo que le lleva a versionarla.

El resultado es un monumental lienzo de 2 metros de altura por 10 metros de largo. Son 10 paneles con notas figurativas y geométricas con las que el artista vasco se suma a otras voces que solicitan que el cuadro de Picasso se quede en el País Vasco, donde provisionalmente la obra de gran formato de Ibarrola se instala en el Museo Bellas Artes de Bilbao.

Se muestra una tercera vez, al año siguiente, en la sala municipal del Ayuntamiento de Barakaldo y, probablemente, en 1981 en la Sala de Arte de la Caja Laboral Popular de Bilbao en la exposición Gernika Gernikara (Guernica para Gernika).

La obra de Ibarrola, que nació para acompañar a la de Picasso, nunca llegaría a coincidir con ella. De hecho, durante décadas ha estado guardada, prácticamente olvidada, en el taller del artista vasco sin volver a exponerse al público.

Es en 2020, preparando una exposición del artista vasco, cuando el galerista José de la Mano se fija por casualidad en un catálogo antiguo en el que, detrás de unas obras geométricas, aparecía lo que podría ser una versión del Guernica.

“Como obra que juega a ser mural sin serlo, y por lo tanto se asigna el valor de monumento y permanencia que le correspondería por ello, Agustín Ibarrola entendió las claves de la obra de Picasso: de la obra como alegoría y de la posibilidad de insistir en la (aparente) desarticulación de los distintos temas y grupos que la componen. De este modo, en los paneles centrales de la serie Guernica Gernikara, el artista extiende la composición de 1937 y quiebra su carácter triangular para actualizar, también desde la noción de muro, además de calle y horizontalidad, la denuncia de aquella y presentar la que su obra encarna”, afirma Rocío Robles Tardío, autora del texto de la publicación que con motivo de la presentación en público de esta obra en el próximo ARCOmadrid editará la Galería José de la Mano.

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