El serbio Novak Djokovic ya está en la segunda semana de Wimbledon tras una sólida y trabajada victoria ante el estadounidense Denis Kudla por 6-4, 6-3 y 7-6 (7).
El serbio, con su victoria número 17 seguida en el All England Club, avanza a pasos agigantados en Wimbledon, donde aspira a igualar el récord de 20 Grand Slams en poder de Roger Federer y Rafael Nadal.
Contra Kudla dio otra lección, esta vez alejado de la pista central, por la participación en ella del británico Dan Evans Fue desplazado a la pista 1, la segunda en importancia del torneo. Al serbio no le importó el cambio. Kudla tenía casi imposible, a priori, dar cualquier tipo de sorpresa, procedente de la previa y ranqueado el número 114 del mundo. Djokovic se encargó de confirmarlo.
Empezó en modo diésel, sin apretar, y cuando necesitó hacerlo, en el psicológico décimo juego del primer set, comenzó su aceleración hacia el triunfo. Con un pequeño receso, cuando Kudla le rompió el servicio en el segundo parcial y cuando este se puso 3-0 arriba en el tercero, pero siempre con la confianza de que el triunfo final caería de su lado. Aunque necesitó de un desempate en el tercer set para rematar el triunfo, Djokovic selló su paso a los octavos.
Djokovic, que acumula ya trece participaciones en la segunda semana de Wimbledon, no pierde en esa ronda desde que llegara la primera vez en 2006, contra el croata Mario Ancic. Desde entonces, todo han sido victorias, dejándose solo cinco sets en total.
Su próximo rival será el chileno Christian Garín, que derrotó al español Pedro Martínez y que se ha medido una vez en su carrera al serbio, en la ATP Cup de 2020 con triunfo en dos sets para Djokovic.
Garbiñe Muguruza no pudo prolongar su candidatura al título de Wimbledon y, en el duelo de tercera ronda, cedió ante la tunecina Ons Jabeur (5-7, 6-3 y 6-2) que logró el acceso a octavos de final.
La española, que encarriló la clasificación después de un gran primer set, no pudo meterse entre las dieciséis mejores cuatro años después, en su primer partido en la central desde que la inaugurara en la edición de 2018.
Los golpes variados y las dejadas de la tunecina terminaron por quebrar a la española, sobre todo en un agotador segundo parcial. Jabeur, que venía lanzada en hierba, con el título en Birmingham y la participación en Eastbourne, avisaba de su gran nivel en la superficie con la victoria ante Venus Williams en la ronda anterior, pero ante Muguruza se terminó por destapar.
Pese a perder un primer set con cinco roturas entre ambas y en el que Muguruza terminó por los suelos, con una caída que no tuvo consecuencias físicas, se rehizo a la perfección en el segundo, aprovechándose de una Muguruza incapaz de convertir sus oportunidades. La española perdió los seis puntos de rotura de los que dispuso en el segundo parcial y ahí se le marchó el partido. Con set iguales, Jabeur era dueña y señora del partido, mientras que Muguruza estaba cabizbaja y superada por la situación.
En cuanto el partido se alargó, no fue capaz de controlar los ritmos y de pillarle el truco a una Jabeur que estaba disfrutando sobre la pista, variando direcciones, golpeos y logrando una de las mejores victorias de su carrera para acceder por primera vez a los cuartos de final del 'major' londinense.
La tunecina es la primera mujer árabe en la historia en ganar un título y en meterse en los cuartos de final de un Grand Slam, después de hacerlo en el Abierto de Australia de 2020. Se enfrentará en octavos a la polaca Iga Swiatek, que pasó la tercera ronda por 6-0 y 6-1.
Muguruza cierra una participación en Wimbledon esperanzadora, la mejor desde que ganara en 2017, pero insuficiente para lo que se espera de una doble ganadora de Grand Slam y exnúmero uno del mundo.