Opinión

Muerte política súbita

TRIBUNA

Freddy Darino | Martes 06 de julio de 2021

Es mi deseo que ocurra así, ya (de inmediato, en forma similar al desenlace de un ictus fulminante), sin más dilaciones, una “muerte política súbita”, que aparte en las sombras al actual timonel del gobierno de España y a todos aquellos que lo están respaldando en esa tenebrosa deriva conductiva que están llevando a cabo, para que ocupen de una vez por todas, el sepulcro político que se han cavado, y sean apartados más pronto que tarde del escenario conductivo…

De ese modo liberarán a España y a todos los que residimos en esta gran Nación, del calvario que por ciega ambición montó el falso líder “sanchista”, que bien supo elegir a sus ministros (a su gurú y demás amanuenses), quienes por los diversos calificativos que han recibido ya deberían haber dado un paso al costado renunciando, pero no lo han hecho al carecer siquiera, de un mínimo grado de honor y grandeza…

Carecen de esos valores, demostrando una vez más, “que no se le pueden pedir peras al olmo…”; porque, además: “dime con quien pactas y te diré quién eres…”

Todos ellos tienen, y lo saben, una Fiscalía silente, permisiva, cómplice, que mira para otro lado y nada intenta para liberarnos de presencias nocivas, protegiendo a sus iguales, que siguen tan campantes, soberbios y altaneros, considerándose “salvadores y restauradores” (así con minúscula), cuando en realidad de servidores para la pacificación y concordia, no tienen ni aportan nada…

Todo lo contrario, nos ofrecen lecciones y magisterios, pero no están a la altura para ello.

Sí están, para mostrar su servilismo en pro de causas perdidas, trasnochadas, sin norte, humillantes, burlonas, ofensivas, manipuladoras, desafiantes…, manchando tradiciones con sus mentiras y traviesas intenciones…, luego de pactar con quienes son enemigos históricos de España, de su unidad territorial, de la concordia y prosperidad que con grandeza otros actores políticos supieron darle, con grandeza en su historia reciente, luego que el pueblo abonara el alto precio de vidas, sangre, sudor y lágrimas…

Ante ese nefasto panorama, ante tantas falsedades, ante tan miserables conductas y situaciones humillantes hasta el extremo de resolver indultos que todos veíamos venir, con una mesa de diálogo previamente manchada de líneas rojas (para dialogar con quienes nos ofenden), ¿en España no pasa nada?

También me pregunto porque me cuesta mucho entenderlo: ¿cómo es posible que nadie le ponga coto al desenfreno irracional y a la desvergüenza, que, después de los indultos a quienes han delinquido, al actual Monarca le hagan la trampa de compartir mesa y reluciente mantel, con quienes nos han humillado tanto?

¿Pero es que no estamos hablando del jefe de Estado, del comandante en jefe de las tres armas, que el mismo día de resueltos los indultos les firmó el documento para que entraran en vigor de inmediato esas infamias, al creer (tengo la piedad de pensarlo así), que por su honor debía hacerlo?

Confieso que mucho me cuesta entenderlo, porque yo tenía (y deseo mantener) la esperanza de que él y en él naciera el punto crítico a partir del cual pudiéramos todos aferrarnos esperanzados a larestauración nacional”, en lugar de ser utilizado en ese simulacro de mesa compartida en paz, cuando en realidad lo que hay detrás es una rebelión, un Golpe de Estado disfrazado, para aplastar lo esencial de nuestras Instituciones…

¿Qué razones valederas hay para que se haya dejado acorralar por las trampas del “sanchismo”, cuando tendría que saber que siempre tuvo, tiene y tendrá a su alcance propiciar una convocatoria a todo el pueblo español, y consultarlo sobre el tema vasto y complejo del independentismo que, dejando a un lado las diversas interpretaciones jurídicas que sobre el punto se han hecho, (circunstancias que dejo en manos de los especialistas), yo me propongo enaltecer el concepto de que la unidad territorial de España es y siempre será un patrimonio que le pertenece exclusivamente a su pueblo, su legítimo, e insustituible titular, y no de algunos que se adjudican esa Verdad o esa potestad que en modo alguno les pertenece, cuando han renunciado incluso a sus símbolos patrios quemando su Bandera y la figura misma del Monarca, que es quien representa legítimamente la unidad territorial?

Por lo expuesto, reitero mi deseo expresado en el título de este aporte, que conceptualmente vengo sosteniendo desde hace meses y en otros registros escritos, ya desde el último trimestre del pasado año.

Y hablando de “muerte política súbita”, porque esta situación a la que nos han llevado ya no da para más, viene a mi mente otra desvergüenza, referida a quien preside los debates y el funcionamiento de Las Cortes, al percibir que permite ofensas, agresividades, insultos, amenazas, provocaciones tales como hasta un “indisimulado escupitajo”, de parte de una diputada desbocada, parada al lado de otra diputada que defiende sus ideas con estilo, valentía, ética y sabiduría, diametralmente opuestas a las de su agresora… Y ante todo ello…,
¿“tampoco pasa nada…”?

¡Qué vergüenza la de quien preside el Congreso de Diputados, qué falta de cordura, ecuanimidad y grandeza!

¡Cuántas sombras han arrojado sobre ese recinto sagrado, vientre donde reside la voluntad y el parlamento de quienes representan al pueblo!

¡Está muy claro, que también a ella le queda muy grande la vestidura y el poder que ostenta, “cuando son notorias sus posturas flechadas”, como lo he percibido en otras oportunidades, en las que, lamentablemente, ha exhibido la indignidad de su bajo nivel y su inocultable perfil…

Tiene en sus facultades, suficiente poder y herramientas para “construir”, pero ella tampoco los utiliza, prefiere “destruir y dividir”, respondiendo a otras dianas cuyos ecos, le sugieren otro caminar en pos de otras consignas con extrañas ideologías, que cada vez nos confunden menos…, y fortalecen más nuestra “resistencia” que, en nosotros, jamás desfallecerá…