Editorial

Alberto Garzón, un ministro de consumo contra el consumo

EDITORIAL

Jueves 08 de julio de 2021

El Gobierno de Pedro Sánchez es tan paradójico que su ministro de Consumo, que nunca aparece ni hace declaraciones, ha subido un vídeo en su perfil de Twitter para atacar el consumo. En este caso, de la carne. A Garzón, desde el salón de su casa, se le ha ocurrido aconsejar a los españoles que cambien la dieta porque comer carne de forma excesiva perjudica a su salud y a la del planeta. Tal cual. Defiende la teoría difundida por los animalistas de que el 14,5 por ciento de las emisiones de gases de invernadero proviene de la ganadería. Un dato falso, pues hasta el Gobierno del que forma parte lo desmiente. Según los informes oficiales del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero del Ministerio para la Transición Ecológica, la producción ganadera de carne representa únicamente el 7,8 por ciento del total de dichas emisiones.

La indignación de las asociaciones ganaderas no se ha hecho esperar. Los representantes de las seis Interprofesionales consideran "preocupante" que un ministro "enarbole una serie de afirmaciones erróneas o desenfocadas, y hacerlo además a través de canales públicos, tratando de crear una confrontación artificial con un sector, el ganadero-cárnico, que cumple un rol social y económico de primera magnitud en nuestro país". Según la FAO, el sector "genera en España más de 2,5 millones de empleos y cerca de 9.000 millones de euros de exportaciones a la balanza comercial.

Alberto Garzón es el ministro invisible. Nadie sabe qué hace o si hace algo. Ha llegado al Gobierno por el cupo que le correspondía a Podemos en su acuerdo de coalición. Y para cumplirlo, Sánchez se ha inventado un Ministerio vacío de competencias. Y así hasta 22.

El responsable de la cartera apenas aparece por el Congreso de los Diputados, salvo que le empujen a la Carrera de San Jerónimo cuando hay que votar. Se desconoce si ha hecho alguna propuesta que afecte a su Departamento. Seguramente, porque vive mejor en su limbo invisible. Y cuando algo se le ocurre es una majadería y una contradicción. Y así, este Gobierno cuenta con un ministro de consumo que ataca el consumo y pone en peligro 2,5 millones de empleos y 9.000 millones de euros en exportaciones. Para el Gobierno y para España es mejor que Alberto Garzón se mantenga invisible. Y mudo.