AL AIRE LIBRE

SE AGRIETA CUBA

Luis María ANSON | Martes 13 de julio de 2021
Revientan las costuras de la dictadura cubana: más de sesenta años de castrismo implacable, la nueva clase política...

Revientan las costuras de la dictadura cubana: más de sesenta años de castrismo implacable, la nueva clase política comunista nadando en la abundancia, el pueblo hambriento, cerrados los horizontes, tembloroso el futuro incierto, los cubanos se han lanzado a la calle clamando por la libertad y gritando patria y vida, frente al patria o muerte de la tiranía que los atenaza.

Mario Vargas Llosa condenó siempre y con la misma firmeza la dictadura chilena de Pinochet y la dictadura cubana de Fidel Castro. Igual hizo Octavio Paz y eso les diferenció de otros intelectuales iberoamericanos que zurraban a Pinochet y se mostraban melindrosos ante Castro. Todavía hoy los ministros comunistas del Gobierno Sánchez se niegan a reconocer que Cuba es una dictadura.

Los expertos internacionales no creen que la rebeldía popular pueda quebrantar los ligamentos de la dictadura castrista. El nuevo dictador, Díaz-Canel está educado en la pureza del castrismo y sabe cómo someter a las masas populares. En todo caso es un alivio contemplar las fisuras de una tiranía que se prolonga desde 1959 en uno de los países más cultos y bellos de América. Y que debería alinearse entre los más prósperos. Recuerdo la miseria que devastaba la isla que visité en muy diversas ocasiones. Asistí a una larga campaña de televisión en la que se predicaba la calidad alimenticia de las flores porque el régimen incapaz de proporcionar productos razonables a los cubanos había decidido que se alimentaran comiéndose las flores.

Y mi completa solidaridad con Camila Acosta, excelente periodista, corresponsal en ABC en Cuba, detenida en La Habana por el delito de ejercer la libertad de expresión