La fortaleza del Estado y la confianza en sus dirigentes ya no depende de las promesas electorales, sino que en buena medida se mide en la atención que se ha brindado a los ciudadanos durante la pandemia así como, entre otros factores, en la capacidad de administración de la vacuna a todos los ciudadanos.
Según datos del 8 de julio de 2021, España habría vacunado al 43,31% de la población. Es un porcentaje alto que la sitúa al nivel de otros países como Reino Unido, con el 50,77%; Alemania con el 40,78%; o Estados Unidos con el 48,08%. De este modo, España se sitúa por delante de otros países de la Unión Europea como Francia, con un 34,15%; Portugal con un 37,76% o Italia con un 35,88%. En el lado inferior de la lista global se encuentran países como Irak, con el 0,99%; Kenia con el 1,03% o Mozambique con el 0,51% de la población. Es evidente que la comunidad internacional debe redoblar esfuerzos para que las vacunas lleguen a todos los países y a toda su población lo antes posible y para ello es imprescindible contar en muchos casos con las ONG’s que operan sobre el terreno.
Una de las características del estado del bienestar del que aún disfrutamos en España es la protección médica directa a todos los ciudadanos en momentos de emergencia, sea cual sea su situación social o legal. La estrategia seguida en nuestro país ha organizado la vacunación de todos los ciudadanos en los mismos centros, incluidas los extranjeros sin documentación o las personas sin hogar, siendo en muchos casos son las organizaciones sociales quienes informan del derecho de todos a recibir la vacuna.
En España la sanidad pública garantiza el derecho a la vacunación en igualdad de condiciones, lo que es una garantía para proteger la salud de todos. Sin embargo, la relevancia de esta decisión no es únicamente epidemiológica, sino también social. Ver en el mismo centro de vacunación a personas de diferentes lenguas, culturas y condiciones sociales es una clase magistral de educación para la ciudadanía.
Aprovechemos los 15 minutos de pausa obligada tras recibir la vacuna para contemplar los rostros que tenemos a nuestro alrededor y veremos una parte del mosaico de la España en la que vivimos.