"Continuará siendo evaluada a diario para determinar si participa o no en las competiciones individuales de la próxima semana", añade US Gymnnastics, en referencia a las finales por aparatos que comenzarán el día 1.
Jade Carey entrará en su lugar en el concurso completo; logró en la ronda clasificatoria la novena mejor nota, pero la norma que impide participar en una final a más de dos gimnastas por país la dejó fuera.
"Apoyamos de todo corazón la decisión de Simone y aplaudimos su valentía al dar prioridad a su bienestar. Su coraje nos enseña, una vez más, por qué es un referente para tantos", concluye la nota federativa.
Biles, ganadora en Río 2016 de cinco medallas olímpicas, se retiró de la final por equipos del martes tras hacer solo el ejercicio de salto, en el que obtuvo una puntuación baja.
Tras la competición, en la que Estados Unidos ganó la medalla de plata por detrás de Rusia -primera derrota del equipo norteamericano desde 2010-, Biles admitió que se sentía presionada, recordó que los deportistas son personas por cuya salud mental hay que velar y señaló que no había podido hacer el salto que tenía preparado debido a su estado emocional.
La final del concurso completo reúne a las 24 mejores gimnastas en los cuatro aparatos. La baja de Biles deja a la brasileña Rebeca Andrade, la estadounidense Sunisa Lee y la rusa Angelina Melnikova como favoritas al título. Fueron, por detrás de la texana, las mejores en la ronda previa.
Además de para esta, que ya no disputará, Biles está clasificada para las cuatro finales de salto y barras asimétricas, el día 1, suelo el día 2, y barra el día 3 de agosto.
Para Javier Urra, doctor en Psicología y Ciencias de la Salud, la repercusión de la situación de Simone Biles "es un verdadero aldabonazo a nivel planetario de la importancia del equilibrio mental, del cuidado de la salud mental. Creemos a veces que las supercampeonas, los supercampeones tienen todo bajo control, pero también hay mucha presión".
Sobre las posibles causas, el doctor Urra habla sobre la especial situación de la pandemia y la situación peronal de la atleta, que en 2020 reconoció haber sufrido también los abusos del médico de la federación de gimnasia: "Desde luego que la situación de pandemia ha supuesto una crisis para todo el mundo, también cómo no para los deportistas, y les ha generado una mayor inseguridad, pero creo que este caso habla más en sus propias palabras de sus demonios, es una forma de expresar lo que posiblemente sufrió en aquella casa, en los posibles abusos sexuales, y claro todo eso conlleva estrés postraumático, que ante situaciones límites como esta en la que anticipa que puede fracasar, no puede, no es ansiedad, es profunda angustia la que le ha limitado, la que le ha incapacitado".
Urra insiste en que "somos aspecto físico, somos mente y en este momento tiene que cuidarse y yo creo que además se revela contra la exigencia de ganar, hacia los demás y se da cuenta de que necesita ayuda para ella".
"Creo que en el fondo ha sido valiente, tomando una decisión que la pone en el foco de la vulnerabilidad, por eso ha sido fuerte, porque ha demostrado su vulnerabilidad", concluye el psicólogo.