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Alberto Contador, nuevo líder de la Vuelta tras coronar el Angliru

Valverde llega segundo

Sábado 13 de septiembre de 2008
Alberto Contador, del Astana, dio un paso decisivo en la Vuelta al imponerse con autoridad y maestría en la etapa reina, disputada entre San Vicente de la Barquera y el Alto del Angliru, el "Olimpo" del ciclismo español, donde el maillot oro fue a parar al "dios" de los escaladores, ya a un paso de poner su nombre en la lista de ilustres que han ganado las tres grandes por etapas.

Contador, de 25 años, sentó cátedra en la pared asturiana. Demostró su condición de mejor escalador del mundo con una subida trepidante que nadie pudo aguantar. Entró disparando, señalándose el pecho tras su heroicidad, en solitario, con un tiempo de 5h.52.34. Alejandro Valverde (Caisse D'Epargne), herido en su orgullo entró segundo a 43 segundos y tercero fue su compañero "Purito" Rodríguez a 57. A continuación cruzaron Levi Leipheimer a 1.04 y Carlos Sastre a 1.29, rendido ante el poderío del madrileño.

Contador se vistió de oro en la mítica cima del Angliru, donde los ganadores, como lo fueron antes Chaba Jiménez, Gilberto Simoni y Roberto Heras, se abren un hueco en la leyenda del ciclismo español. Y tomó impulso para poner su nombre junto al de Anquetil, Hinault, Merckx y Gimondi, los héroes que han ganado Tour, Giro y Vuelta.

"La Vuelta no está ganada hasta Madrid", dijo, prudente el ciclista de Pinto, un corredor que debutó con victoria en el Tour 2007, que triunfó en su estreno en el Giro 2008 y que lleva idéntico camino en su puesta de largo en la Vuelta. Impresionante.

El líder del Astana ya está de oro líder, con su compañero Leipheimer a continuación a 1.07 minutos y Carlos Sastre a 3.01. El vencedor del Tour 2008 llegó tocado y casi hundido. "No tuve alegría sobre la bicicleta", dijo. Ezequiel Mosquera (Xacobeo) es cuarto a 4.19 y Alejandro Valverde quinto a 4.40. Diferencias apreciables, casi insalvables.

El infierno del Angliru
"Bienvenidos al Olimpo del ciclismo", dice un cartel a pie del Angliru. Un anuncio del comienzo de la tortura que supone este puerto de 12,5 kilómetros que ofrece rampas hasta del 23,5 por ciento de desnivel. El Astana mantuvo la batuta. Ahora Kloden, después Rubiera, y luego Leipheimer y Contador de directores de orquesta. Los dueños del ascenso. Todo un recital.

Pero hubo rebelión en La Cuesta les Cabanes (21,5 % de pendiente). Atacó Valverde, con cuentas pendientes. Se le pegó Contador, también "Purito" Rodríguez, pero no Leipheimer, ni Carlos Sastre, ya en el papel de perseguidores.

El golpe de mano llegó en Los Lugones (15,4 por ciento). El ganador del Giro sacó a relucir el molinillo para marcharse en solitario hacia la meta. Se ponía en marcha la exhibición del hombre volador. Ya no miró atrás, bastante tenía con salvar la marea humana y de ir abriendo diferencias. Valverde aguantaba en torno al minuto, cerca Leipheimer. Sastre puso su ritmo y no se cebó. El del Barraco cedió ante la superioridad del hombre que abría carrera.

Cuatro kilómetros de academia llevaron a Contador hasta la cumbre. También sufrió, es humano, dentro de una sensación de facilidad para trepar muros asfaltados. Un armónico baile sobre la bicicleta, gesto de tensión, que no de agonía, y sobre todo un ritmo que solo él puede imponer y aguantar. Contador esprintó en el único momento benévolo del puerto más terrible de España. Quedaba la celebración y el paso en alfombra roja hacia su primera Vuelta, la de su debut. Una estrella que brilló a un palmo del cielo asturiano. Y lo que le queda.

La segunda etapa de montaña en Asturias unirá Oviedo con la estación de esquí de Fuentes de Invierno, en el Alto de San Isidro, con un recorrido de 158,4 kilómetros. Después de la paliza del Angliru la jornada ofrece seis puertos, tres de ellos de primera: La Colladona, La Colladiella y San Isidro, con final en ascenso. Otro día grande para los escaladores.

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