Opinión

Don Camilo y Peppone

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 07 de agosto de 2021

En estos últimos días, muchos obispos españoles han renovado o remozado sus diócesis con nombramientos en sus respectivas curias y en distintas parroquias. A esas parroquias han llegado curas, que como Don Camilo, el famoso personaje creado por el escritor italiano Giovannino Guareschi, tendrán que vérselas en muchas ocasiones con alcaldes, que como Peppone, representan posturas sociales enfrentadas, pero que están más cerca de encontrar soluciones que estúpidas discusiones que no llevan a ninguna parte, sino más bien a una pérdida de credibilidad por ambas partes.

Pues bien, esta semana, el buen hombre de la Iglesia española, el “Don Camilo”, que no es otro que el cardenal arzobispo de Barcelona, Omella, en su condición de Presidente de la Conferencia Episcopal Española, se ha encontrado con el Peppone del gobierno español, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Un encuentro que se enmarca entre los que está teniendo el nuevo ministro con las instituciones de su área, entre las que se encuentra la Subdirección General de Relaciones con las Confesiones y que, según la nota de prensa de la propia CEE, se ha prolongado durante casi una hora en un ambiente de cordialidad y cercanía.

Esta entrevista, a pesar de los agoreros de siempre, es muy buena pues supone un paso más de los que desde hace varios años mantiene la Iglesia de nuestro país con los diferentes gobiernos y que fue impulsada en su momento por la anterior cúpula de la Conferencia Episcopal Española, con Ricardo Blázquez y José María Gil Tamayo a la cabeza.

Nuestro país necesita, como decíamos, más Camilos y Peppones y menos zancadillas innecesarias, pues los tiempos han cambiado y en Roma hay un hombre, el Papa FRANCISCO, que quiere y desea otro tipo de relaciones. Es más, cuando alguno que otro de esos agoreros que citábamos antes, por cierto muy próximos a ciertas asociaciones católicas, ya daban por finiquitado al Papa, este ha reaparecido este miércoles en audiencia General y en su nueva catequesis nos ha hablado de Pablo, por eso nos vienen muy bien esas palabras, para estos nuevos Camilos y Peppones, porque el Pontífice ha querido dejar claro, al igual que Pablo en su tiempo, que no se puede negociar con la verdad del Evangelio: “O recibes el Evangelio tal como es, tal como ha sido proclamado, o recibes cualquier otra cosa”, dice el Papa, “pero no se puede negociar con el Evangelio, no se puede transigir, la fe en Jesús no es moneda de cambio: es salvación, es encuentro, es redención. No se vende barato”.

Por eso, insisto, bienvenidos estos nuevos Camilos y Peppones , que seguro entenderán muy bien las palabras de FRANCISCO.