La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó este lunes que ella y la comunidad internacional al completo se equivocaron al evaluar la situación en Afganistán y estimar cómo podría evolucionar tras la salida de las tropas internacionales.
La canciller indicó que, además de los alemanes en el país, Berlín está trabajando para evacuar a todos los afganos que colaboraron con el Ejército alemán y la policía, un grupo de unas 2.500 personas, de las que 1.900 ya se encuentran en Alemania y otros países. "Haremos todo los que esté en nuestra mano para sacarlos del país", aseguró.
Merkel subrayó que esta situación generará una oleada de refugiados y que será preciso ayudar a los países vecinos para estabilizar la situación y que no degenere en una crisis de migrantes como en 2015. Por eso, avanzó que los lideres de la Unión Europea (UE) deberán reunirse en un consejo europeo extraordinario para acordar cómo ayudar a los países vecinos de Afganistán.
Merkel hizo estas declaraciones en una comparecencia ante los medios convocada de urgencia para evaluar la situación en Afganistán, donde Alemania está tratando a pesar del caos de evacuar a sus nacionales y los afganos que han colaborado durante años con sus tropas y personal diplomático.
"Todos, y por eso también asumo mi responsabilidad, evaluamos erróneamente la situación. Toda la comunidad internacional dio por supuesto que podríamos seguir con la ayuda al desarrollo" en Afganistán, afirmó.
La canciller calificó los sucesos de los últimos días, que culminaron con la toma de Kabul por parte de los talibanes, de "amargos", "dramáticos" y "horribles". La intervención internacional más allá de las operaciones antiterroristas, agregó, ha sido "un esfuerzo sin éxito".
Merkel consideró que la intervención de Estados Unidos y sus aliados durante casi 20 años en Afganistán ha logrado que actualmente no pueda prepararse desde el país un ataque terrorista como el del 11 de septiembre. Sin embargo, todos los esfuerzos internacionales para crear un Estado democrático y de derecho "no se ha logrado cómo nos lo habíamos propuesto".
Es una lección "amarga" para millones de afganos que apostaron por una "sociedad libre", "democracia", "educación" y "los derechos de las mujeres".
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este lunes una iniciativa europea para hacer frente a los flujos irregulares de migrantes que se teme que desencadene la toma de control total de Afganistán por los talibán.
En un discurso en televisión, Macron avisó de que "la desestabilización de Afganistán corre el riesgo de generar flujos migratorios irregulares", y dijo que aunque Francia seguirá protegiendo "a los más amenazados", "Europa por sí sola no puede asumir las consecuencias de la situación actual".
Explicó que ya ha hablado con Merkel, y que en asociación también con otros países europeos se va a poner en marcha "una iniciativa para construir sin esperar más una respuesta robusta, coordinada y unida". Eso supondrá "la lucha contra los flujos irregulares, la solidaridad en el esfuerzo, la armonización de los criterios de protección y la cooperación con los países de tránsito y de acogida" de los afganos que puedan huir en dirección de Europa, como son Pakistán, Turquía e Irán.
No obstante, también advirtió de que "Afganistán no debe volver a convertirse en el santuario del terrorismo que fue" y para evitarlo se hará lo posible para que colaboren con ese objetivo la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia.