Agatha Ruiz de la Prada, Ángel Schlesser y Modesto Lomba (Devota y Lomba) han abierto las puertas de sus talleres para mostrar la complejidad de la elaboración de una colección en la que intervienen decenas de colaboradores para cuidar hasta el último detalle.
A través de un vídeo exclusivo, “Historia de un traje” nos descubre cuánto hay de imaginación, sociología, tecnología, artesanía e industria en cada diseño que sale a pasarela.
Cada colección que se verá en Cibeles, a partir de este lunes hasta el próximo 19 de septiembre, encierra seis meses de trabajo de decenas de personas, que buscan sorprender después de un trabajo de equilibrio entre innovación estética y captación de tendencias.
De la Prada, Schelesser y Lomba lo saben bien, y por eso cada una de sus fuentes de inspiración nacen de las señas de identidad creativa de cada diseñador, sumadas a la inspiración que captan en la calle. Estas ideas se adaptan a los nuevos materiales textiles que hay en el mercado, en busca de nuevas formas y volúmenes. De la fusión de estos conceptos nace una nueva colección.
El proceso de elaboraciónDependiendo del diseñador, en unos casos prima la idea plasmada en bocetos, y en otros en propio diseño nace de las telas y colores que se van a utilizar.
La elaboración de los patrones y el corte de las piezas son dos de las fases más importantes, según la opinión de Ruiz de la Prada, Schlesser y Lomba. En el equipo de un taller, un buen patronista es un miembro esencial, unido a buenos modistas que cosan esas piezas con maestría.
La informática cada vez tiene más presencia en los talleres de los diseñadores. Desde el dibujo de los diseños a la digitalización de los patrones, o la recreación virtual de los propios desfiles.