El enconado enfrentamiento de la clase política está originando vientos huracanados que están cimbreando los cimientos de nuestra Democracia, poniendo en serio peligro el desprendimiento de los granos de arena de la argamasa constitucional que apilaron los Arquitectos de la Constitución de 1978. ( Su majestad el Rey Juan Carlos I – El profesor jurídico Torcuato Fernández Miranda, el Estadista y hombre de Estado Alfonso Suarez y el profesor de economía Fernández Quintana.)
Siguiendo la paradoja de Sorites del griego Euribilides de Mileto, si los partidos políticos tanto los que gobiernan como los que están en la oposición, continúan enrocado en este clima de beligerancia: postergando e ignorando, el rimero de las leyes constitucionales, cito el caso de la “renovación del poder judicial” nos veremos inmersos dentro de postulado de la paradoja de Sorites: ¿En que momento un montón de arena, deja de serlo cuando se están orillando granos de su médano.?
Si aplicamos la inducción matemática de la paradoja, a medida que los responsables de la clase política, siguen erosionando las capas del bloque democrático con x granos de arena, nos encontraremos con una Democracia exangüe, debilitada y sin pulso, con una Sociedad expuesta a los manejos de los países hanseáticos que contemplan con estupor las manifestaciones del Spanish Homo Odium expulsando escupitajos, que a modo de flema de lava abrasiva, vierten nuestras luchas intestinas, y que amenazan con retrotraernos a los infaustos recuerdos de los años treinta del siglo XX.