Opinión

El rostro y la seguridad

TRIBUNA

Juan Pablo Arroyo Sánchez-Seco | Jueves 26 de agosto de 2021

RETRATO ROBOT

En el campo de la Criminalística, el Retrato Hablado es la disciplina dirigida a determinar las características faciales del presunto delincuente, del que se desconoce su identidad, habiendo existido un contacto visual por parte de un testigo o de la víctima. Dicho testigo describirá sus rasgos faciales al agente especializado que deberá estar instruido en disciplinas como artes visuales, anatomía, antropología física, disciplinas científicas y tecnológicas, etc., y muy importante, en psicología aplicada a la entrevista, ya que tendrá que obtener información recuperada de la memoria del entrevistado y, en determinadas situaciones, manejar situaciones de crisis o stress. Tendrá que crear un ambiente relajado, entablar una buena comunicación y concentrarse en los datos esenciales como los rasgos que más hayan llamado la atención del testigo.

Este método puede ser útil en caso de robo, secuestro, violaciones, búsqueda de personas desaparecidas, etc., pero también para generar un rostro a partir de grabaciones de videocámaras que captaron un hecho delictivo.

Existen diferentes técnicas que se pueden emplear para realizar un Retrato Hablado pero el que nos ocupa es el Retrato Robot, que se realiza mediante un programa informático que cuenta con una biblioteca de morfos parciales (además de complementos y adornos), que combinados generan un rostro. Existen muchos programas, como IdentiKit, IQ Biometrix FACES, EFIT-V Facial Identification, pero Facette (de SketchCop Solutions) es el utilizado actualmente por las FCSE españolas. Este programa permite la conexión al registro de personas fichadas del programa Morfo, comparándose el retrato robot con las imágenes de su base de datos. Si el programa establece coincidencia, sería evaluado por un agente que determinará si es positivo, procediendo a montar el operativo de búsqueda, y si es negativo, se procederá a la distribución del retrato robot a las distintas unidades para su localización de forma tradicional. Así es como opera la Ertzaintza.

Dentro del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, el Departamento de Identificación del Servicio de Criminalística (SECRIM), encuadrado en la Jefatura de Policía Judicial, y dependiente de la Dirección Adjunta Operativa, se encarga, entre otras misiones, de la elaboración e identificación de personas mediante Retratos Robot.

Dentro del CNP, el Grupo de Estudios Fisionómicos, perteneciente a la Sección de Antropología Forense y encuadrado en la Unidad Central de Identificación de la Comisaría General de la Policía Científica, es el que se encarga de la confección de Retratos Robot, envejecimiento de rostros, etc., atendiendo requerimientos judiciales y como apoyo a las unidades de investigación. En 1992 el CNP realizó el primer Retrato Robot con métodos informáticos.

Cada vez se recurre menos al Retrato Robot debido a que la definición de la imagen, que facilitan las omnipresentes cámaras de vigilancia, aportan información suficiente, pero aún se recurre a él cuando el caso está en punto muerto.

Actualmente existen programas informáticos para crear rostros en 3D, de los que trataremos más adelante, pero los rostros resultantes tienen un aspecto muy fino, pudiendo alejarse de la realidad. La construcción del rostro, rasgo a rasgo y partiendo desde cero, continúa siendo lo más efectivo para la elaboración de un Retrato Robot útil.

RECONOCIMIENTO FACIAL

El reconocimiento facial biométrico es una tecnología capaz de identificar a una persona a través de una imagen o vídeo de su rostro, mediante el análisis y comparación de patrones de sus contornos faciales.

Cada persona tiene una estructura facial única y un determinando software la analiza y compara con las de la base de datos. Esta tecnología recopila un conjunto de datos biométricos únicos de cada persona asociados con su rostro y expresión facial. Para ello se requiere un dispositivo con tecnología fotográfica digital para obtener las imágenes y los datos necesarios para registrar el patrón facial biométrico de la persona a identificar.

Funcionamiento:

  • Detección del rostro. Si el reconocimiento facial opera junto con el sistema de videovigilancia, el software escanea las imágenes de la cámara buscando rostros. Una vez localizado, esta información se procesa y el sistema evalúa la posición de la cabeza, su orientación y tamaño.
  • Normalización y análisis facial. La imagen del rostro capturado se normaliza, es decir, se pone a escala y se gira si fuese preciso, para su registro en la base de datos con el mismo formato que los ya registrados. El software analiza los puntos nodales, como la distancia entre los ojos, entre la barbilla y la frente, ancho de la nariz, etc.
  • Conversión a código. Los puntos nodales se convierten en números que forman parte de un código. Esto facilita el proceso de comparación con los registros de la base de datos.
  • Comparación con la base de datos. Si el código coincide con alguno de la base de datos el software lo notifica al interesado.

Con el salto del procesamiento de imágenes de 2D a 3D, las imágenes recopilan gran cantidad de información adicional, permitiendo reconstruir la estructura del rostro y, por tanto, mejorar su identificación. No obstante, las imágenes se pueden convertir de 3D a 2D sin perder ningún dato clave.

En el reconocimiento facial 2D se transforma la imagen en puntos y curvas, localizando rasgos característicos como ojos, nariz, boca y mentón. El reconocimiento facial 3D emplea datos de sensores 3D que capturan información de la forma del rostro.

Los factores que influyen en el reconocimiento facial son: la ausencia de iluminación, el cambio de pose, el envejecimiento, la cirugía plástica, el consumo excesivo de drogas y los cosméticos.

Existe software, como el FacePRO, que ofrece procesamiento y reconocimiento en tiempo real, de alta precisión incluso en entornos difíciles, con hasta 20 cámaras de reconocimiento facial por servidor y búsquedas de alta velocidad de hasta 30.000 rostros registrados. También existen aplicaciones para el móvil, como FaceFirst, que permite el reconocimiento facial a distancia, muy útil para las FCSE, ya que permite la identificación instantánea manteniéndose la distancia de seguridad.

Según publicación en el BOE de 8 de julio de 2021, la Dirección General de Policía tiene la intención de incorporar capacidades de identificación y verificación biométrica a los procesos de expedición del DNIe y del pasaporte electrónico, permitiendo la identificación a los españoles mediante sus características biométricas faciales y dactilares.

Con respecto a los controles de acceso con reconocimiento facial, existen varias técnicas utilizadas por los malos para conseguir el acceso:

  • Mediante una fotografía. Algunos sistemas son susceptibles a imágenes estáticas. Solo se tiene que averiguar el nombre de algún empleado, bajarse la fotografía de internet y mostrarla en su teléfono móvil.
  • Utilizando la información del dispositivo. Si se encuentra visible la marca y modelo pueden utilizarlo para conseguir el acceso.
  • Utilizando puertos USB visibles. Algunos dispositivos carecen de estuches de protección, dejando expuestos puertos que podrían aprovechar para obtener acceso.
  • Interceptando la comunicación entre el dispositivo y el servidor. Si la comunicación no está ni cifrada ni protegida, se podrían agregar nuevos usuarios.
  • Utilizando una “cara maestra”. Es un rostro muy común con parámetros presentes en gran cantidad de caras, por lo que el reconocimiento facial puede considerarlo como una cara real.

Para evitar, en lo posible, todo esto, se aconseja la combinación de varias tecnologías biométricas, como por ejemplo reconocimiento facial y escáner de huella dactilar, reconocimiento por voz y escáner de geometría de mano, escáner de iris y de geometría de venas. Son muchas las posibles combinaciones.

METAHUMAN

MetaHuman Creator es un software de Epic Games dirigido a crear personajes digitales con rasgos humanos de alta definición. Partimos de una amplia biblioteca de modelos de rostros de diferentes razas, colores de piel, edades, etc. Una vez elegido un modelo podremos editar los ojos, las cejas, la nariz, la boca, los dientes, la frente, el cabello, etc., permitiendo, también, el empleo del zoom para definir los poros de la piel, pecas, lunares, vello facial, etc. También nos permite trabajar con la luz, la ropa, etc. Las modificaciones que vayamos realizando se presentan en tiempo real y el resultado tiene un nivel de detalle increíble.

Una vez tengamos nuestro rostro personalizado, podemos exportarlo y, mediante Unreal Engine, proceder a la animación facial. Nuestro humano digital está preparado para añadirle audio o utilizar herramientas de captura de movimientos, como la aplicación iOS Live Link Face. Las recreaciones resultantes pueden llegar a confundirse con la realidad.

En las investigaciones por internet se utilizan herramientas para configurar perfiles ficticios en las redes sociales, como por ejemplo para subir una fotografía de perfil de alguien que no existe https://thispersondoesnotexist.com/ o para generar datos falsos https://es.fakenamegenerator.com/gen-male-au-au.php. Esto también es utilizado por los malos, siempre predispuestos a utilizar cualquier nueva tecnología para fines ilegales. Ahora, con solo registrarse tienen acceso a Metahuman, y crear videos con “a saber” qué mensaje que podrían, por lo menos, crear inquietud en las redes sociales.

Respecto a la “cara maestra”, para burlar los controles de acceso, se está investigando en cómo dotarlas de animación y recreación en 3D (¿Metahuman?).