Opinión

Desafíos y propuestas multidisciplinares sobre sostenibilidad

TRIBUNA

Jesús Lizcano | Martes 31 de agosto de 2021

Uno de los objetivos más importantes de la sociedad actual, y que marcan de forma sustantiva la agenda política económica y medioambiental de cualquier país es el de la sostenibilidad. La palabra sostenibilidad es realmente polisémica, al tener numerosas proyecciones y significados, dado que se habla, por ejemplo, de sostenibilidad medioambiental, o sostenibilidad económica y financiera, así como de sostenibilidad urbanística, o también intergeneracional. Es además un término de naturaleza multidisciplinar, puesto que integra aspectos jurídicos, económicos, ecológicos, fiscales, demográficos, y de otras muchas disciplinas. Por otra parte, un concepto importante relacionado con la sostenibilidad es el de responsabilidad social; si las distintas instituciones, empresas, entidades públicas, etc. fomentan las actuaciones responsables que respeten en sus respectivos ámbitos los aspectos laborales, medioambientales, sociales, etc., estarán contribuyendo de forma significativa a la sostenibilidad de nuestra sociedad.

En este artículo vamos a poner de manifiesto diversas reflexiones y medidas propuestas por un Grupo multidisciplinar de reflexión, propiciado por la revista Encuentros Multidisciplinares, yformado por más de un centenar de personas de muy distintas disciplinas e instituciones que propusieron más de quinientas medidas sobre muy distintos ámbitos, entre ellos el de la sostenibilidad. Vamos así a comentar algunas de las propuestas que nos parecen más significativas, y para ello las hemos agrupado en varias áreas o aspectos relacionados con esta materia, tales como: políticas de sostenibilidad, gestión de la energía y el agua, economía y financiación, medioambiente, así como responsabilidad social.

En lo relativo a las políticas de sostenibilidad, muchas de las propuestas se vinculan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, y la necesidad de llevar a cabo una revisión trimestral pública y detallada de la situación y el nivel de cumplimiento por parte de España de cada uno de los 17 ODS. También se propone enfatizar aquellas políticas que proporcionan entornos eficientes de inversión, y reflejen el valor y la importancia de los recursos -por definición escasos- dedicados a la sostenibilidad. Se postula igualmente la necesidad de políticas medioambientales más sensibles a consideraciones económicas orientadas a la seguridad, eficiencia y acceso energético, evitando en lo posible aumentos de costes que limiten las posibilidades de desarrollo económico en un ambiente de sostenibilidad. También se considera importante establecer normas estrictas que impidan las obsolescencias industriales prematuras y programadas, de forma que se diseñen productos que al acabar su vida útil sean fácilmente reciclables y no contengan además productos tóxicos. Se considera igualmente necesario introducir limitaciones legales a la sobreexplotación de los recursos naturales y la supresión de productos de difícil eliminación, como plásticos, etc. Por otra parte, las políticas económicas se habrán de orientar a una Economía circular que garantice en cierta medida la sostenibilidad del desarrollo económico.

En lo relativo a la Energía se considera imprescindible la producción y el uso de energías renovables, tanto la solar directa como sus derivadas, con objeto de mitigar el cambio climático; a tal efecto algunas propuestas giran entorno a una política que incentive los pequeños centros de producción, más eficientes y con un mayor nivel de seguridad frente a posibles accidentes. También se postula la intensificación de las investigaciones sobre la energía de fusión atómica, esa energía limpia e ilimitada, a la que tardaremos algunos años en hacer uso comercial de la misma.

En lo que respecta al Agua, se considera imprescindible el impulso de su gestión integral, como fuerza motriz de la naturaleza, impulsando el ahorro y reutilización de la misma, así como el aprovechamiento de la lluvia y de los torrentes, la reutilización de aguas grises, la limpieza, descontaminación y mantenimiento de cauces, lagos y costas, así como la desalinización del agua del mar, sobre todo a pequeña escala con el uso de energías renovables. A tal efecto se considera necesario en este ámbito un Pacto de Estado por el Agua y el Medioambiente

Por otra parte, y de cara a la sostenibilidad medioambiental, se propone una reforestación intensiva en España, mediante la plantación de un millón de árboles al año, sobre todo en territorios de la España vaciada, lo cual tendría un efecto beneficioso sobre el medio ambiente y la descarbonización; se recuerda a tal efecto que algunas especies de árboles transforman cada día veinte kilos de CO2 en seis kilos de oxígeno. Además, esta política de reforestación crearía miles de puestos de trabajo en dichos territorios. También se considera urgente el impulso de la movilidad eléctrica (vehículos eléctricos), promoviendo y bonificando esta producción industrial, lo cual haría mejorar y abaratar la capacidad de las baterías, el punto más débil de esta industria, y se crearían de paso numerosos puestos de trabajo.

En lo relativo a la financiación, resulta necesario dedicar mayores recursos a programas de adaptación y de transición a tecnologías menos contaminantes, impulsando, por ejemplo, las barreras contra tormentas, así como la captura y el almacenamiento del carbono. En este terreno económico también se considera la necesidad de contabilizar el reciclaje dentro del coste del producto, así como analizar con detalle el gasto energético en unos y otros sectores industriales, de cara a una optimización de dicho gasto.

En el terreno de la sostenibilidad se considera igualmente importante el fomento de la responsabilidad social del consumidor, así como de la responsabilidad social corporativa en entidades tanto públicas como privadas, analizando e impulsando las buenas prácticas a la vez que generando un repositorio de acciones que puedan ser asumidas en la elaboración de políticas públicas de responsabilidad social. También se considera necesaria una formación medioambiental científica y basada en el conocimiento y la responsabilidad social como claves para que cambie la actitud de las personas.

Para que las reflexiones y propuestas anteriormente descritas puedan ser implementadas con un cierto nivel de eficacia, necesitarán de una participación activa de los responsables públicos, que deberán considerar la sostenibilidad del medio ambiente y de la economía como una cuestión de Estado, ajena en todo caso a las diversas posiciones ideológicas o políticas, dado que en ello está en juego el futuro de nuestra sociedad, y en definitiva, del ser humano.