Opinión

La mala y la buena noticia

TRIBUNA

Juan José Vijuesca | Miércoles 01 de septiembre de 2021

Hoy voy a darles dos noticias, unamala y otra buena. La mala es que la vicepresidenta tercera y responsable de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado que desconoce por qué la luz es tan cara con el Gobierno del PSOE y Podemos, es decir, su propio gobierno.No solo eso, además asegura que dará batalla política en Bruselas. Es curioso como todo va a parar allí como si en la capital belga estuviera el almacén europeo de objetos perdidos o inservibles. Diré que las veces que he estado en Bruselas lo he visto todo muy recogido y ordenado y para nada tuve la sensación de que aquello fuera otro polígono Cobo Calleja, de Fuenlabrada.Hubo un tiempo en que los niños venían de París, ahora la moda es la de llevarlo todo a la capital belga que ya allí habrá hueco.

Lo de este Gobierno monclovita no tiene nombre y una vez más el bolsillo doméstico se ve obligado a socavar hasta el último céntimo de sus maltrechas económicas. De vergüenza torera porque los maestros de la esgrima verbal desvían la atención para ocultarnos que el intervencionismo del Gobierno es responsable de un 56,61% del coste de la factura, de manera que más de la mitad de la misma depende de unos elementos ajenos al mercado.Lo cierto es que este problema del precio de la luz huele a chamusquina. (Continúen leyendo que aún sigo en la parte de la mala noticia)

Ante esta deriva solo quedan dos soluciones. La primera, enviarnos a todos los hogares y empresas a Bruselas. La segunda esperar la llegada del santo advenimiento. No es por hurgar en esa lasciva manera que tiene el Gobierno de retorcer el sentido gramatical de sus mensajes, pero hace unos días la señora Ribera echaba la culpa del precio de la luz a Aznar, a Rajoy e incluso a los leones del Congreso que para eso llevan tomando decisiones casi 150 años. La única decisión del Ejecutivo a modo de aliviadero fue la de rebajar el IVA del 21% al 10%, eso sí, con condiciones; pero eso para el bolsillo del consumidor ha sido como darle un apiretal para las agujetas a un sargento de la legión después de pasear a hombros al Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena.

No obstante, lo bueno de esta rebaja del tipo de IVA es que su recaudación, solo por la factura de la luz, se ha incrementado en 1.443 millones de euros. La parte más jocosa de esta medida ha sido el demostrar al Gobierno central y a sus acólitos cuan equivocados están en su apopléjica política cuando dicen que reducir la presión fiscal lastima las cuentas públicas; sistema éste que se viene demostrando lo contrario con el ejemplo tan exitoso de la Comunidad de Madrid a pesar del acoso y derribo al que está sometida la señora Ayuso por los despiadados recaudadores de caudales ajenos. Ni que decir tiene que a pesar de todo ello el Estado se frota las manos mientras los consumidores domésticos hemos renunciado incluso a ver la luz al final del túnel por miedo a la facturación. En fin, a rezar para que llegado el invierno no vuelva Filomena a darnos matarile polar.

La segunda parte está dedicada a la buena noticia. Un “viajero del futuro” predice la llegada de los extraterrestres a la Tierra en 2022, en concreto el día 24 de mayo. Por decir algo nos anticipa que vienen en son de paz y no suponen ninguna amenaza para la humanidad; sin embargo, parece que los Estados Unidos les atacarán en la primera de las muchas guerras interdimensionales que supuestamente nos esperan. El caso es que EE.UU seguirá tocando los huevos al resto del mundo y lo echaran todo a perder. Ya lo verán.

Quizás la llegada de extraterrestres sea la solución a todo lo que nos viene sucediendo dentro del orbe, por poner simples ejemplos, sirvan las tres poderosas sacudidas, 11-S, la crisis financiera de 2008 y la COVID. Ninguna de las tres ha sido fruto de la casualidad, diría que han servido para cimbrear a esas partes del mundo ancladas durante tanto tiempo en la prosperidad de las democracias liberales pero que a día de hoy flaquea ante la perversión de la autoridad, la corrupción del poder y la resignación del pueblo. Nunca como hoy se ha podido constatar que el destino del mundo, en particular de Occidente, está irremediablemente marcado por estos elementos que son antesala inevitable de su decadencia y ruina. Por eso en 2001 se perdió seguridad, en 2008 la prosperidad y en 2020 la salud. Ahora nos toca empobrecernos en valores que es una variante de la pérdida de autoestima, esa que deja paso a la vulnerabilidad y a las crisis existenciales. Y todo ello por culpa de quienes disponen que así lo sea. En fin, paciencia que los extraterrestres vienen y es la única oportunidad que nos queda para que se lleven a toda esta caterva de malogrados terrenales que nos han caído en suerte. Es lo mejor que nos puede pasar. Por cierto, el santoral católico del día 24 de mayo está dedicado a laVirgen María Auxiliadora. No me negarán que se trata de una muy buena noticia.