Deportes

Escándalo en Brasil: el Gobierno se quiso llevar a cuatro argentinos en pleno partido

CATAR 2022

E.I. | Lunes 06 de septiembre de 2021
Agentes del ente regulador sanitario arguyeron la normaliva pandémica para atrapar a cuatro futbolistas visitantes.

Lo nunca visto. Eso es lo que ocurrió este domingo en el inicio del partido que disputaban Brasil y Argentina, valedero para la clasificación del Mundial de Catar 2022. En el quinto minuto, asomaron por la bocana de vestuarios del estadio Neo Química Arena de Sao Paulo efectivos de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa, regulador), el ente encargado de hacer cumplir las normativas sanitarias en relación con el coronavirus en el estado paulista. Fiscales sanitarios irrumpieron en el césped y en el banquillo visitantes sin contemplaciones.

El problema era el siguiente: Emiliano Martínez, Emiliano Buendía (Aston Villa), Cristian Romero y Giovani Lo Celso (Tottenham) no habían cumplido la cuarentena obligatoria para los viajeros que llegan al país desde Reino Unido. En una nota, el órgano dejó claro esto: pidieron a las autoridades civiles la "cuarentena obligatoria o su inmediato retorno al país de origen" de los futbolistas, después de detectar "incumplimiento de las reglas sanitarias del país y, supuestamente, declarar en un formulario oficial informaciones falsas".

Tras esa acusación, se fueron a por los futbolistas que se habían desplazado desde Londres. Les quisieron apresar para activar el proceso de deportación. La irregularidad así lo indica en la normativa. Ante la estupefacción de los presentes y de los miles de espectadores hambrientos de fútbol, los fiscales sanitarios comenzaron el abordaje. Y algunos futbolistas argentinos defendieron a sus compañeros con malos modos. Sin comprender lo que estaba pasando. Al tiempo, los delegados de la Conmebol se ocuparon de retirar a los árbitros.

Argentina optó por encerrarse en su camarín. Lionel Messi estuvo charlando con Neymar y Dani Alves, dejando por el camino palabras que retrataban el enfado por los malos modos del órgano gubernamental. Avisando con nitidez que no volverían a la cancha para completar el encuentro si sus compañeros eran retenidos.

Antonio Barra Torres, presidente de la Anvisa, le dijo al canal Globo que habían notificado a la delegación argentina que los cuatro jugadores debían permanecer aislados en el hotel. Cuando la Policía Federal fue a comprobar la cuarentena, ya habían salido hacia el estadio. "Fue una secuencia de incumplimiento de orientaciones y determinaciones. Cuando los fiscales y los agentes de la Policía fueron a verificar en el hotel, fueron informados que los jugadores habían salido y el resto de la historia ya la saben ustedes", narró el también contraalmirante de la Marina.

La realidad es que pocas horas antes del partido el organismo sanitario exigió a las fuerzas policiales que ejecutaran el aislamiento o la deportación inmediata de cuatro futbolistas de la selección argentina que mintieron en inmigración. Y es cierto que Lo Celso, Romero, Buendía y Martínez habían participado de la victoria de la Albiceleste en Caracas el pasado jueves. Desde Venezuela viajaron a territorio brasileño. Pero incumplieron la norma que obliga a los viajeros de Reino Unido, India y Sudáfrica a cumplir una cuarentena.

Con el pasmo generalizado, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) publicó un comunicado en el que defendió que "la Delegación Albiceleste se encontraba en territorio brasileño desde el día 3 de septiembre a las 8 am cumpliendo con todos los protocolos sanitarios vigentes regulados por la Conmebol para el normal desarrollo de las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022". "Tras el informe de los oficiales de Conmebol y del árbitro del encuentro, los antecedentes serán remitidos al órgano competente de FIFA de conformidad con la reglamentación vigente. El fútbol no debe vivir esta clase de episodios que atentan contra el espíritu deportivo de una competencia tan importante", sentenció.

Con los futbolistas viajando directamente al aeropuerto, escoltados por la Policía Federal, la polémica alcanzó a todas las esferas de ambos países. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) alegó que "quisimos que los protocolos sanitarios se cumplieran y se pudiera jugar", mostrando su "decepción" por lo vivido; la embajada de Argentina hubo de mediar para lograr que todo quedara en un acta y sacar a sus ciudadanos de Sao Paulo; la FIFA deslizó una sanción para la Canarinha -personal ajeno al partido invadió el campo y provocó la suspensión del choque-; y Flavio Bolsonaro, hijo de Jair y senador, escribió esto en redes sociales: "Los argentinos se las dieron de maleantes. Sabían que estaban infringiendo la ley brasileña, impidieron que Anvisa les siguiera y, por la fuerza, metieron a los cuatro de Inglaterra. La Policía Federal tiene que investigar quién no actuó antes del partido y Argentina debería ser severamente castigada". Menuda 'venganza' de la derrota en la final de la Copa América.

TEMAS RELACIONADOS: