La
vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social,
Yolanda Díaz, ha dicho este jueves que si los miembros del Gobierno visitaran la
laguna de La Ricarda, el espacio natural amenazado por la
ampliación del Aeropuerto de Barcelona,
"probablemente cambiarían de opinión" sobre el proyecto.
Tras visitar el enclave natural junto con la alcaldesa de Barcelona,
Ada Colau, y el de
El Prat de Llobregat, Lluís Mijoler, la ministra ha expresado su "satisfacción" por la suspensión de la ampliación anunciada ayer por la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez. "Si la Comisión Europea visitara este espacio no entendería que se hagan este tipo de propuestas", ha asegurado la ministra.
Díaz ha remarcado que la ampliación del aeropuerto es un
proyecto "invasivo y depredador", que reproducía "viejos modelos económicos" y que "no es compatible" con la emergencia climática y las medidas de transformación que el Gobierno ha presentado a Europa.
"Conozco espacios naturales de este calibre, pero este, créanme,
es imprescindible no tocarlo. No es lo mismo verlo desde Madrid, ni ver los planos, ni estudiar lo que los científicos nos dicen", ha dicho la ministra, que ha visitado el espacio después de que Mijoler la invitara a ella y a otros miembros del Gobierno, como el presidente, Pedro Sánchez, o las vicepresidentas Nadia Calviño y Teresa Ribera.
Al respecto, ha subrayado: "Invitaría a los
cargos públicos a que vengan porque seguro que si tocan el espacio
es probable que cambien de opinión respecto a la actuación que se pretende hacer".
Sobre las discrepancias acerca del proyecto en el seno del Gobierno, Díaz ha asegurado que, "de manera discreta", desde la parte del Ejecutivo que representa, siempre han defendido una
posición "absolutamente diferente". Sin embargo, no ha entrado en valoraciones, argumentando que "las acusaciones cruzadas no hacen más que ahondar el sentimiento de la ciudadanía de que los políticos están a sus cosas y no se preocupan por los problemas de la gente"