Román Cendoya | Lunes 15 de septiembre de 2008
Zapaterolandia es el país en el que está mutando España gracias a la acción de gobierno de Zapatero. España, que, era un país con las características propias de una democracia europea, con Zapatero comienza a parecerse más a una república bananera. Esas repúblicas se caracterizan por el enorme divorcio que existe entre la realidad social y la realidad ciudadana. Sólo por esa enorme distancia puede entenderse la declaración de Pepiño Blanco de que los Españoles vivimos mejor que nunca con excepción de alguno que tiene algún problema.
En Zapaterolandia, al igual que en las repúblicas bananeras, los políticos se mofan del sufrimiento del pueblo. Así se entiende que el Presidente del Gobierno acuda al Congreso, a una sesión especial sobre economía, para decir que no va a aportar ninguna medida contra la crisis y que el vicepresidente económico diga que la crisis servirá para limpiar la economía.
Otra característica que ha sumido en el retraso a las repúblicas bananeras es que, en vez de encarar los retos del futuro con proyectos, se dedican a revisar y revisar el pasado. Aquí, en Zapaterolandia, también. España creció y se desarrolló mientras los partidos políticos apostaron por progresar y desarrollar el país. Así, se consolidó la democracia, se ingresó en Europa, se ocupó un lugar en el panorama internacional y se consiguió entrar en la Europa del Euro. Desde que España se ha convertido en Zapaterolandia ya no hay ni un solo proyecto común y desde el gobierno se alimenta el revisionismo histórico con leyes como la de la Memoria Histórica o censos sectarios donde sólo interesa una parte de los muertos.
En Zapaterolandia se practica también el adoctrinamiento bananero. Igual que a los jóvenes venezolanos y cubanos se les alecciona en bolivarianismo o castrismo, en Zapaterolandia se presenta un nuevo modelo de sociedad a través de la Educación para la Ciudadanía y la separación de poderes que caracteriza a una democracia ha sido asesinada con la complicidad de una oposición pusilánime instalada en el buenismo y la comodidad. La transformación definitiva del CGPJ en el nuevo Consejo General del Poder Político Judicial es el último detalle de la transformación del Reino de España en Zapaterolandia, para mayor estupor de los ciudadanos.
Aunque todavía no se da de forma generalizada y escandalosa la instalación en la corrupción de los dirigentes políticos. Dada la dinámica destructiva que Zapatero ha instalado en España no descarto que también llegue. Otra semana perdida. Cada día que pasa y que el Gobierno no toma medidas para encarar la recesión supone una prolongación exponencial del tiempo que los españoles tendremos que sufrir la gravísima situación que vive España. Otra característica de las repúblicas bananeras es la ruina y desaparición de las clases medias. Pues eso.
TEMAS RELACIONADOS: