Dos victorias cómodas (Real Sociedad y Levante), una muy sufrida (Getafe), tres empates (Athletic, Granada, Cádiz) y dos goleadas encajadas (Bayern y Benfica) es el balance del Barcelona en lo que va de temporada. Una hoja de resultados que se añade a la imposibilidad de ganar LaLiga en el último año con Lionel Messi en la plantilla. Hasta la fecha, ese es el rendimiento que ha sacado Ronald Koeman a su mandato como técnico azulgrana.
Así las cosas, el entorno culè afirmaba que el duelo de este sábado ante el Atlético constituiría el punto final de la estancia del neerlandés en el banquillo barcelonés -siendo que en este partido en el Metropolitano entrenara su ayudante, Alfred Schreuder, por sanción-. El tremendo cruce de ataques que preparador, presidente y jugadores han dibujado en estas semanas parecería abonar el terreno para un despido.
Koeman añadió pimienta este viernes, en la rueda de prensa previa protocolaria de los partidos ligueros. Volvió a responder a Joan Laporta. Lo hizo amenazando con explicar la verdad de lo que ha ocurrido en el club y con él en estos meses de contrato en el Barça. Con anterioridad, denunció que el palco no le otorgaba respaldo por medio de un comunicado. Y en el entretanto, el presidente funcionaba a golpe de vídeos institucionales. Deslizando que sólo apoya a los futbolistas en este brete. Nada del cuerpo técnico.
Este fluir de acontecimientos, contra el pronóstico de los especialistas en el Barcelona, ha derivado en una intervención de Laporta. El dirigente se encontraba este sábado en Madrid, con motivo del partido que les medirá a los rojiblancos. Y ha sido preguntado por el entuerto. Por la continuidad del más que discutido entrenador. Sabe que su estatus está quedando muy erosionado de cara al socio y al aficionado con este proceso de decadencia alimentada por sus decisiones.
"Koeman continuará siendo entrenador y merece un margen de confianza con independencia del resultado", ha proclamado. "Continuará siendo entrenador del Barça, entendemos que merece un margen de confianza por muchas razones, es barcelonista, una referencia en el mundo del barcelonismo y un culé", expuso, a la salida del hotel de concentración de su equipo en la capital española.
Y añadió que "Koeman quiere al Barça y decidió venir en un momento de máxima dificultad institucional y deportiva. Después de hablar con él veo que confía en este equipo, sobre todo a partir del momento en que se empiecen a recuperar los lesionados", remarcó. "Es un culé y una referencia del barcelonismo, seguirá siendo el entrenador, tiene contrato en vigor y esperemos que nos reencontremos con las victorias y el buen juego y seguro que él hará todo lo posible", remató.
"Pudo tener momentos de desánimo pero ha recuperado el ánimo y ahora está con la confianza que debe tener el entrenador con los jugadores", dijo sobre sus charlas con el técnico neerlandés. Y cuestionado por su relación personal con Koeman, a pesar de que el preparador había confesado que es fría, matizó que es "buena y sincera". "Estamos intentando entre todos que esto dé una vuelta a mejor", concluyó.
Lo que no ha dicho Laporta en esa intervención es cuál es el gran problema que le impide despedir al héroe de Wembley. Echarle del banquillo del primer equipo azulgrana le costaría al club en torno a 12 millones de euros. Ese es el precio del finiquito.Y es una cantidad que resulta, según se ha sabido, imposible de asumir para los dirigentes del Barça.
A Ferrán Reverter, el director general de la entidad, no le hace ninguna gracia que se rompa la senda estricta que ha marcado con el fin de la recuperación financiera del conjunto culè. A la espera de la celebración de la asamblea general que tendrá lugar en este octubre, la deuda actual asciende a 1.325 millones de euros. Y el límite salarial publicado por LaLiga refiere que el gigante barcelonés sólo puede disponer de 97 millones de euros para esta temporada. Ahorrarse el salario del técnico por medio de un despido no es computado como ese ahorro de la masa salarial para el organismo dirigido por Javier Tebas. El pago de la indemnización se añadiría a los costes del curso 2021-22.