Opinión

Y las “puertas giratorias” seguirán girando

Y DIGO YO

Javier Cámara | Martes 05 de octubre de 2021

Se ve que en el mercado laboral español y, por qué no, internacional, ya se ha hecho antes, no hay nadie con el perfil adecuado para el puesto de vicepresidente de Iberdrola y a los que dirigen la eléctrica no les ha quedado más remedio que fichar a un político tertuliano del PSOE venido a menos. Lo curioso del caso es que se produce justo ahora.

Mucho está dando que hablar, no me lo negarán, el fichaje del socialista Antonio Miguel Carmona por parte de Iberdrola, una eléctrica en el ojo del huracán en los últimos tiempos por varios motivos. A los problemas judiciales que puedan tener en la cúpula por espionajes con el comisario Villarejo de por medio, que los tribunales dictaminarán, hay que añadir que el precio de la luz sigue batiendo récords históricos y el Gobierno entiende que la mejor manera de aligerar la carga del ciudadano que paga el recibo es recortando sus beneficios.

Carmona, del que nadie duda de sus capacidades, pero que se ha caracterizado, como casi todos los de la cuerda “progre”, por criticar con insistencia el mercado libre, las argucias del capitalismo y lo que gustan en llamar neoliberalismo, ha sorprendido al hacer exactamente lo contrario de lo que venía predicando en todos sus años de carrera política. Más de 400.000 razones al año tienen la culpa. Al margen de si usted y yo lo haríamos, ¿les suena ya esta historia?

No hace mucho comprobábamos todos, solo por recordar un ejemplo, cómo otro político, por lo general desaliñado porque la imagen, como sabemos, vende mucho, criticaba demagógicamente pero con vehemencia a los que se compraban casas de cien millones de pesetas para, una vez trepado, una vez llegado al puesto político de relevancia que permite tener unos buenos emolumentos, comprarse una más cara aún. ¡Eso sí que es progresar! Pero es así. A todos nos gusta lo bueno y una vez se prueba…

Volviendo al hoy, a no ser que Iberdrola, compañía perfectamente consolidada en un mercado competitivo, haya decidido pasarse al tercer sector, o sea, al sector solidario, es decir, convertirse en una empresa sin ánimo de lucro y para ello necesita a dirigentes con sueldos ajustados, para lo cual el político socialista es el más adecuado porque no va a ganar el sueldo que todos ustedes se están imaginando (porque no lo necesita, por solidaridad) y ustedes son todos unos malpensados; lo cierto es que todavía no se entiende muy bien el movimiento estratégico de la eléctrica.

Seguro que lo tiene. Aquí nadie se ha caído de un guindo y todo el mundo sabe que habrá una finalidad, pero vistas las complicadas relaciones de Carmona con el presidente del Gobierno y la reacción de sorpresa al unísono de todo el PSOE criticando la jugada, parece difícil que el nuevo fichaje vaya a abrir más puertas que portazos les den.

En cualquier caso, esto que se ha dado en llamar “puertas giratorias”, discurso populista de los partidos de izquierda que luego no tienen reparo ni pudor en aplicarse, no es nuevo. No es que venga de lejos porque somos jóvenes en todo, pero ya tenemos alguna experiencia y todos conocemos casos. En ambos bandos ideológicos, es verdad, pero la diferencia es que unos hacen bandera reivindicativa de tan vil salida tras un tiempo en política y para otros es la continuidad lógica en su carrera profesional.

Sin irse muy lejos en el tiempo, no tuvo tanto revuelo cuando exministros como José Blanco, conocido como “Pepiño”, o José Montilla, el cordobés que también fue presidente de Generalitat, encontraron su verdadera vocación profesional en Enagás. Parece que lo de Carmona ha sentado peor. No sé si es porque los tiempos cambian y la ética también o porque el momento no es, efectivamente, el más adecuado para eso que llamamos el marketing político.

Es difícil vender un discurso de integridad y transparencia cuando alguien conocido, no en la cúpula, ni siquiera en el entorno, pero sí famoso por sus continuas apariciones en televisión hace lo contrario de lo que se predica. Oye, si dices que no vas a hacer nunca una cosa, y la dices muchas veces de forma pública y notoria, cuando la haces sabes que te expones a la crítica y el reproche.

Veremos por dónde sale la jugada de Iberdrola, pero seguro que cabrea más al Gobierno, y, en cualquier caso, ¿a que ya saben ustedes que no será el último?