La bolsa española registra una nueva caída anual
Miércoles 17 de septiembre de 2008
El rescate de AIG y la intervención estatal para salvar a la aseguradora e intentar evitar el desmoronamiento del sistema financiero estadounidense no parece haber tranquilizado a los inversores, que siguen preguntándose quien será la próxima víctima de esta gran crisis financiera. Las acciones de AIG lideraban los descensos en el Dow Jones al perder un 45,33 por ciento de su valor y cerrar a 2,05 dólares, después de que la Reserva Federal se viera obligada a acudir a su rescate con un préstamo de 85.000 millones de dólares para evitar su colapso.
Los inversores ya vieron el lunes cómo, en un día, dos de los cuatro mayores bancos de inversión de Wall Street desaparecían del panorama internacional como las legendarias firmas independientes que han sido durante décadas. De las cinco grandes entidades bancarias de inversión que había en Estados Unidos antes de que la crisis financiera sacudiera los cimientos de Wall Street, sólo Goldman Sachs y Morgan Stanley continúa siendo independientes. Sin embargo, los inversores ya se encuentran preocupados por el futuro de los estos bancos de inversión, cuyas acciones bajaron un 24,22 y un 13,92 por ciento, respectivamente.
El lunes el Dow Jones registró su mayor descenso desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, al caer un 4,42 por ciento lastrado por la quiebra de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch a Bank of America y el martes se había recuperado levemente un 1,3%.
Mientras tanto, las acciones de Lehman Brothers bajaron un 56,67 por ciento, hasta los 13 centavos, después de que Barclays comprara por 1.750 millones de dólares la plataforma de inversiones y mercados de capitales en Norteamérica de este banco de inversión, que se declaró el lunes en quiebra.
Los títulos de Washington Mutual bajaban un 8,62 por ciento hasta los 2,12 dólares, en un día en que el diario New York Post aseguró que las autoridades federales buscan también un comprador para esta entidad bancaria. Otras firmas financieras terminaron la sesión en rojo como Citigroup (10,92%), Bank of America (7,95%), JPMorgan Chase (12,2%), Wachovia (20,76%) y Merrill Lynch (12,71%).
Después de la tregua del martes, las bolsas cayeron este miércoles con fuerza en todo el mundo, debido a la desconfianza de los inversores en la salud de la economía y, en especial, de las empresas de servicios financieros, que se encuentran en el ojo del huracán de la crisis crediticia que desde hace trece meses azota a los mercados.
Esa desconfianza hizo que los fondos se desviaran este miércoles hacia inversiones consideradas más seguras, como la deuda del estado (que de nuevo subió con fuerza en Nueva York), el oro e incluso el petróleo.De hecho, la crisis que atraviesa Wall Street aumentó el atractivo del oro como "refugio" para los inversores y este metal se encareció 70 dólares (9%), su mayor subida en dólares en una sesión desde 1980, en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) respecto a su precio anterior y finalizó la sesión a 850,50 dólares.
El petróleo de Texas subió 6,01 dólares y cerró a 97,16 en el Nymex, tras conocerse que bajaron con fuerza las reservas de crudo y aumentar la inquietud por la situación del sector financiero en Estados Unidos.
Tampoco ayudaron a levantar los ánimos de Wall Street los datos difundidos por el Gobierno estadounidense, que informó de que el comienzo de obras de construcción de viviendas disminuyó un 6,2 por ciento en agosto y el número de permisos para nuevas casas cayó a su nivel más bajo en 26 años.
El mercado Nasdaq descendió hoy 109,05 puntos (4,94%) hasta 2.098,85 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió 57,21 puntos (4,71%) para situarse en 1.156,39 enteros. Las obligaciones a diez años subieron en el mercado secundario de la deuda y ofrecían una rentabilidad, que se mueve en sentido contrario, del 3,41 por ciento frente al 3,5 por ciento del cierre del martes.
Como era lógico, el dólar bajó ante otras monedas como el euro, el yen o el franco suizo, a consecuencia de un menor deseo comprador de activos de riesgo a la vista de las fuertes caídas en Wall Street, que se vieron también alimentadas por más datos que reflejan el constante deterioro del mercado inmobiliario estadounidense.
Para tratar de contener las turbulencias de los mercados, la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC) aprobó este miercoles varias medidas que incluyen un mayor control sobre las ventas al descubierto (la comercialización de valores antes de poseerlos). Además, el Departamento del Tesoro anunció que aumentará temporalmente la emisión de bonos públicos para financiar las inyecciones de capital de la Reserva Federal en los mercados.
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