Opinión

El Espíritu de Asís

TRIBUNA

Jesús Romero-Trillo | Sábado 30 de octubre de 2021

El 27 de octubre se cumplieron 35 años del Encuentro Interreligioso por la Paz convocado por Juan Pablo II en Asís al que asistieron los representantes de las principales religiones mundiales. El objetivo del encuentro era rezar por la paz en un contexto internacional marcado por la guerra fría y los conflictos abiertos en varios países del mundo. Llama la atención la capacidad que tuvo la Iglesia Católica para conectar con el panorama geopolítico internacional y unir voluntades de paz entre religiones y culturas diferentes.

El papel de la religión en las sociedades democráticas es siempre un tema controvertido, como ya debatieron los filósofos Jürgen Habermas, Charles Taylor, Judith Butler y Cornel West durante su famoso coloquio de 2009 titulado: “El poder de la religión en la esfera pública”. En la España de la democracia, y en gran parte de Europa, no existe la tradición de contar con la fe de los ciudadanos como un elemento más en el tejido social, y su presencia se centra en las cuestiones relativas a la legislación sobre el papel de la Iglesia en la educación y su financiación, así como otros temas como el aborto o la eutanasia. Esta falta de conexión entre la fe y la sociedad es algo anómalo en otras zonas del mundo.

Un caso paradigmático de la presencia pública de la religión es el de Estados Unidos, tal y como relata Harold Bloom en su libro “Religions in America: The Emergence of the Post-Christian Nation” (“Las religiones en América, el surgimiento de la nación post-cristiana”). De hecho, no se puede comprender la sociedad estadounidense sin hacer referencia al cristianismo y a las otras religiones que han crecido en el país como consecuencia de las diferentes etapas migratorias de los últimos siglos.

Lo que resulta evidente es que la cuestión religiosa interesa a la sociedad española desde el punto de vista social y mediático. Recientes episodios como el drama de los abusos a menores en Francia, el denominado “caso Novell”, o el vídeo rodado en la Catedral de Toledo, entre otros, llenan portadas de periódicos y horas de programas de televisión. Sin embargo, no solo la atención tiene que ver con la polémica, pues hemos visto el interés suscitado por la audiencia del Papa Francisco con el presidente Biden en la que han tratado temas de interés a nivel global.

Es urgente trasladar el Espíritu de Asís al nivel ciudadano implicando a los creyentes de diferentes religiones que conviven en los mismos barrios, pero también es el momento de vivir este espíritu entre creyentes y no creyentes, dejando los prejuicios a un lado.