Susana Alcalay y María Cuesta han publicado en ABC una información excelente e incontestable que refleja la realidad: solo en cuatro países europeos se pagan más impuestos al empleo que en España. Estonia, Francia, Chequia y Eslovaquia pagan más que España. El resto de los países europeos se desangran menos. Mientras las cotizaciones de la Monarquía española se elevan a un 9,02 la de la monarquía luxemburguesa no pasa del 4,47, la sueca, el 2,69; y la danesa, el 0,01.
Las cifras son tozudas y desbaratan el principal argumento de la extrema izquierda sobre los impuestos. España se encuentra entre las cinco naciones que más pagan y subir los impuestos es un despropósito que perjudica sobre todo a las clases medias y favorece el despilfarro de las Administraciones públicas.
Susana Alcalay y María Cuesta han tenido el acierto de informar también sobre el tipo de cotizaciones sociales a cargo de la empresa en la OCDE, partiendo del tanto por ciento sobre los costes sociales. Y resulta que España se encuentra también entre los cinco países que más cotizan, junto a Francia, Chequia, Italia y Suecia. Las empresas españolas, en fin, soportan cotizaciones cercanas al 30 por ciento mientras la media de la OCDE es del 17,2 por ciento. Y aquellos que quieran entender, entiendan. Las cifras son muy tozudas y admiten pocas manipulaciones.