Editorial

Sánchez exprime a trabajadores y empresarios

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 16 de noviembre de 2021

Nueva vuelta de tuerca del Gobierno de Pedro Sánchez a la ya de por sí presionada economía real: el Gobierno prepara una reforma de las pensiones que carga sobre los hombros de los empresarios y de los trabajadores la sostenibilidad del sistema. Las cotizaciones sociales se incrementarán un 0,6%: un 0,5% costeado por los empresarios y un 0,1% por los trabajadores.

Se trata de volver a llenar la maltrecha “hucha de las pensiones”, como se conoce popularmente al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, esquilmado por la avaricia política y los desequilibrios económicos que arrastra España.

La machada de Sánchez, a través de su ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, amenaza con romper definitivamente el escenario de diálogo social y prefigura una etapa de sectarismo y enfrentamiento con el horizonte electoral cada vez más cerca.

Pero mientras Sánchez y sus consejeros áulicos maquinan con el objetivo de mantenerse en el poder monclovita, la exhausta economía española ya no puede más. Tras una agudísima crisis durante el confinamiento motivado por la pandemia, la recuperación no termina de cuajar, ahogada por la inflación, los precios de la energía y los desajustes entre oferta y demanda. Los empresarios no pueden más y se han levantado de la mesa de negociación.

La CEOE ha criticado con dureza la medida, que se ha presentado como un mecanismo de “equidad intergeneracional”, un eufemismo que trata de encubrir el severo mazazo que supone para el empleo: “Tiene poco de intergeneracional ya que carga todos los esfuerzos sobre los trabajadores actuales y futuros, especialmente sobre los jóvenes”, asegura la organización empresarial.

También los autónomos han levantado la voz. “Hoy hemos dicho ‘no’ a subir las cotizaciones sociales como pretende el Gobierno”, ha asegurado el presidente de ATA, Lorenzo Amor, “no se puede exprimir con más cotizaciones e impuestos a los autónomos, además de subida de luz, de carburantes, de costes laborales, etc. La vaca ya no da más leche”.

El Gobierno ha desoído sin embargo a empresarios y autónomos y el ministro Escrivá se ha reafirmado en su chulería: “El estado del bienestar hay que pagarlo”, ha manifestado. Poco después, Sánchez escenificaba la buena sintonía con los sindicatos en una reunión en Moncloa, junto a todos sus ministros económicos.

Con el diálogo social minado, Sánchez está dispuesto a todo con tal de renovar su mandato, pero el estrangulamiento de la economía que ha llevado a cabo este Gobierno debería pasarle factura en las urnas.