AL AIRE LIBRE

IGUALAR A TODOS POR ABAJO

Luis María ANSON | Miércoles 17 de noviembre de 2021
La política educativa del sanchismo está haciendo un daño incalculable a la nación española...

La política educativa del sanchismo está haciendo un daño incalculable a la nación española. En lugar de premiar el mérito y potenciar el éxito de los estudiantes más capaces, se pretende que todo dé igual, lo mismo el sobresaliente que el suspenso.

En un excelente editorial, el diario El Mundo escribe: “Parece que este Gobierno tiene decidido embarcarse en una delirante cruzada contra el mérito. O lo que es lo mismo, en una defensa cerrada del resentimiento, la mediocridad y el clientelismo ideológico como mecanismo sustitutorio del ascenso social”. Los ignorantes que, en proporción considerable, vertebran nuestra clase política, se vengan de su incapacidad y sus fracasos escolares y universitarios, embarrando sobre todo a los desfavorecidos económicamente, que se esfuerzan por estudiar a fondo para superar en el futuro la precariedad de su situación. “Declarar la guerra a la búsqueda de la excelencia -prosigue el editorial de El Mundo- no solo es suicida en un país con un problema crónico de productividad, es también la peor traición que la izquierda puede asestar a los hijos de las clases menos pudientes, que solo cuentan con el fruto de su esfuerzo y con el valor de su título para competir en un mercado de trabajo globalizado”.

Con el sanchismo asistimos a la decadencia acelerada de la sociedad española. Los valores sustanciales necesarios para el progreso están en entredicho. El Gobierno trabaja con denuedo para igualar a todos los españoles por abajo. Las nuevas generaciones bracean contra la mediocridad que vertebra a una parte de la sociedad española y, de forma especial, a la clase política. Clase política zarandeada por la corrupción. Pero no es este su principal baldón. Es, con las debidas excepciones, la mediocridad.